UN SERIO PROBLEMA. La responsable de la concesionaria informó que le robaron títulos de vehículos.
Una banda de por lo menos tres delincuentes irrumpió el martes a la madrugada en una concesionaria de autos, de calle Santa Fe al 1.400, de la capital, y se robó vehículos, documentaciones y otros elementos de valor.
La contadora Gabriela Anna de Pedraza iba camino a abrir el salón de venta de usados cuando uno de sus empleados la llamó para informarle que el portón estaba abierto y faltaban dos camionetas VW Amarok blancas. “Una es modelo 2013, dominio NSM268 y la otra es 2014, patente MUI 202”, precisó la mujer en entrevista con LA GACETA para que se difunda el dato y se prevenga a los compradores que podrían ser estafados.
“Llamé al servicio de alarmas y me dijeron que alguien la había desactivado a las 3.30. Es increíble que no nos avisen de algo así en el momento, se supone que no es un movimiento normal”, criticó Anna de Pedraza, que siente que su inversión en seguridad no sirvió de nada.
Los delincuentes ingresaron utilizando llave, las puertas no estaban forzadas. Apagaron la alarma y sacaron los DVR de las cámaras de seguridad, por lo que sus movimientos dentro del local no quedaron registrados. En las dos camionetas cargaron unas computadoras, equipos de hidrolavadoras y aspiradoras industriales; pero además irrumpieron en una oficina y se llevaron una carpeta que contenía los títulos de varios de los automotores exhibidos, incluyendo el de una de las camionetas Amarok. A los papeles del otro rodado no lo hallaron porque era de un tercero que estaba exhibiendo su vehículo en ese salón.
En las redes sociales y sitios de compra y venta, el precio de una camioneta así (modelo 2013- 2014) ronda entre los $1.8 millón y $2.3 millón según puede apreciarse. El valor, de todas formas, puede variar según los accesorios que posea.
“Sabemos que debe haber sido alguien cercano, porque indudablemente accedieron con llave. Pueden haberla robado a un empleado”, consideró la empresaria. “Es la primera vez que nos pasa esto desde que pusimos cámaras. Cuando recién abríamos el concesionario si nos pasó que entraron, cargaron un auto con televisores y computadoras y después al vehículo lo encontramos abandonado en El Timbó”, agregó.
En la investigación del hecho están interviniendo la fiscalía de Robos y Hurtos I, a cargo de Diego López Ávila, y la división Sustracción Automotores de la Policía, al mando de Adrián Roberto Hisa.
Medidas
En la tarde ayer, la Policía al mando del comisario Hisa realizó una serie de allanamientos que había ordenado la Justicia en busca de más elementos de prueba. Por otro lado, se comenzó a recolectar los videos de las cámaras de seguridad de algunos vecinos.
Fuentes judiciales informaron que uno de los rodados podría estar en otra provincia, dado que esa camioneta no estaba registrada en Tucumán. La Justicia además, le habría brindado una constancia a Anna, para que presente en el Registro Automotor y así se bloquee cualquier transacción de por lo menos ocho autos, cuya documentación fue hurtada del concesionario el martes.




