
El Gobierno de Reino Unido le pidió al Ejército que, a partir del lunes, empiece a transportar combustible a las gasolineras para frenar la crisis que se produjo por la falta de conductores de vehículos pesados, como consecuencia del Brexit.
El ministro de Defensa, Ben Wallace, dijo que, a lo largo del fin de semana, se habrán movilizado más de 200 militares, 100 de los cuales son conductores de camiones cisterna, para asistir en el reparto de combustible. Muchas estaciones de servicio británicas seguían secas, ayer, tras una semana caótica en la que hubo compras de pánico, peleas en los surtidores y los automovilistas acumulaban combustible en botellas, después de que una grave escasez de camioneros puso a prueba las cadenas de suministro.
El gobierno de Boris Johnson insiste en que la crisis está remitiendo o incluso ha terminado, pero los minoristas dijeron que más de 2.000 gasolineras estaban secas. (Reuters)







