
Por lo que pudimos comprobar, Tucumán es una provincia milagrosa, que resuelve las cosas de la noche la mañana y en la que todos quedan contentos y felices. Y me refiero al pedido de juicio político en contra de ministro Educación, Juan Pablo Lichtmajer, que el gobernador interino Jaldo y su séquito promovieran días antes de las PASO del 12 de septiembre, por mal desempeño de sus funciones, nombramientos irregulares y muchas cosas más. El mismo pedido se hizo en contra del ministro seguridad Maley, por la inseguridad que padecemos en nuestra provincia y que nadie hace nada. Las peleas y los insultos no cesaban entre el Gobernador y el vice. Pasaron las elecciones y todo volvió la normalidad. Al gobernador Jaldo, a cargo internamente del Poder Ejecutivo, se le hizo una nebulosa en su mente, olvidándose por completo de que antes habían pedido juicio político para los ministros de Educación y de Seguridad. Y lo más asombroso, archivó todas las denuncias en su contra y los confirmó de sus cargos, aduciendo que el ministro Lichtmajer había subsanado lo que estaba mal hecho. ¿O sea que las personas nombradas ilegalmente, que no tenían título, de la noche la mañana lo consiguieron? ¿Ya no hay más inseguridad en la provincia? Por lo visto, una mano negra sigue manejando todo desde Buenos Aires, lo que nos hace pensar que en esta provincia siguen existiendo la corrupción y la impunidad. Mientras exista un “padrino” que respalde, todo el mundo hará lo que quiera y todo quedará en la nada. No hay que olvidarse cuando quedó el micrófono abierto y el gobernador Manzur le dijo a la ministra de Seguridad Sabina Frederic en su visita Tucumán: “poné a alguien que escuche a la oposición y después nosotros hacemos lo que queremos”. Por lo visto siguen haciendo lo que quieren, pero no olviden que el pueblo tiene la última palabra.
Argentina del Valle Nieva
Santiago del Estero 3.212
San Miguel de Tucumán







