La pobreza en Tucumán no cede: registra la tasa más alta de los últimos 15 años

Según el Indec, el flagelo afecta a unos 418.000 habitantes del principal aglomerado urbano.

ARCHIVO ARCHIVO la gaceta / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO

El nivel de pobreza sigue en ascenso. Sólo en el Gran Tucumán-Tafí Viejo, donde residen alrededor de 900.000 habitantes, alrededor de 418.000 personas no pudieron reunir los ingresos necesarios para alimentarse y costearse los principales gastos en servicios esenciales. El 46,2% de la población urbana tucumana es pobre. Es el mayor registro de los últimos 15 años, casi cinco puntos porcentuales más de lo que evidenció el aglomerado urbano provincial durante el primer semestre del año pasado, cuando la pandemia de la Covid-19 mantenía a los tucumanos en cuarentena obligatoria. El indicador dado a conocer esta tarde por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) es el más elevado desde el primer semestre de 2006, cuando la pobreza afectó al 47,9% de la población urbana tucumana.

Casi al mismo tiempo en el que el Indec anunciaba el dato de pobreza e indigencia, el jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manzur, y lo ministros Matías Lammens (Turismo y Deportes), Carla Vizzotti (Salud) y Aníbal Fernández (Seguridad) anunciaban el protocolo para el regreso del público a las canchas. Si hubiera que hacer una ponderación, podría mencionarse que la profundidad del problema socioeconómico de Tucumán es de tal dimensión que los pobres del distrito podrían llenar hasta 12 veces el estadio de Atlético Tucumán.

La indigencia es la otra cada de una misma realidad, de pandemia y de prolongada recesión de la actividad económica, que también implicó un nivel de desempleo de dos dígitos y una informalidad que afecta a 45 de cada 100 asalariados tucumanos. De acuerdo con los datos oficiales, hay 105.000 habitantes que no puede reunir los fondos necesarios para comer todos los días. La indigencia afecta al 11,6% de la población y golpea la puerta de 25.130 hogares con elevada vulnerabilidad, en los que, por ejemplo, una familia tipo no pudo reunir al mes unos $ 26.880 o, lo que es peor, contar con $ 896 por día solo para comer. El Gran Tucumán-Tafí Viejo tiene la tasa más alta en el NOA y representa casi la mitad de los 254.607 indigentes que hay en las seis provincias que componen la región. En pobreza, Santiago del Estero-La Banda es la zona con el mayor índice: el 50,2% de su población está en esa situación. La vecina provincia registra la cuarta tasa más elevada de la Argentina, sólo superada por Santa Fe (50,6%), por Resistencia (Chaco), con el  51,9%, y Concordia (Entre Ríos), una zona donde el 56,1% de la población está bajo la línea de pobreza.

El Indec informó que el promedio nacional de pobreza fue del 40,6% durante el primer semestre, levemente por debajo de igual período del año pasado, con casi 12 millones de argentinos sin resolver su situación de ingresos.

La brecha de la pobreza de los hogares se ubicó en 40%. El ingreso total familiar promedio de los hogares pobres fue de $ 37.803, mientras la Canasta Básica Total (CBT) promedio del mismo grupo de hogares alcanzó $ 62.989. Además de la disminución en la incidencia de la pobreza, se observó una reducción de la distancia entre los ingresos de los hogares pobres y la CBT respecto del segundo semestre de 2020.

En cuanto a los grupos de edad según condición de pobreza, se destaca que más de la mitad (54,3%) de las personas de 0 a 14 años son pobres. El porcentaje total de pobres para los grupos de 15 a 29 años y de 30 a 64 años es de 48,5% y 36,3%, respectivamente. En la población de 65 años y más, el 13,8% se ubicó bajo la línea de pobreza, detalló el organismo que conduce el economista Marco Lavagna.

Según el economista del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas), Leopoldo Tornarolli, la pobreza subió 9 puntos entre en el primer y el segundo trimestre de 2020, con la pandemia y la imposición de la cuarentena.  "En el año que pasó desde entonces se recuperó algo más de la mitad de esa suba. Estamos aún casi 4 puntos arriba que a comienzos de 2020", describió en su cuenta en Twitter.

¿Qué se puede esperar para el segundo semestre que estamos recorriendo? Normalización sanitaria más gasto electoral deberían tener un efecto de reducción de pobreza a corto plazo. Seguramente se perforará la barrera de 40%, sin llegar a niveles de pre-pandemia, completó el investigador.

El dato de pobreza e indigencia llega en un momento de complicaciones para el Gobierno, que necesita revertir el resultado electoral de las PASO. La gestión del presidente Alberto Fernández ha decidido "poner platita en el bolsillo" a los argentinos, usando la frase del candidato bonaerense a diputado, Daniel Gollán, con el fin de modificar el humor del electorado en su conjunto, focalizando más accionar a la asistencia social a los sectores más vulnerables.

Los números de la pobreza del primer semestre nos muestran a nivel nacional una disminución de 1.4 punto porcentual con respecto al segundo semestre de 2020, ubicándose en 40,6%, apunta Julio Picabea, coordinador del Observatorio de la Pobreza de Fundación León. En Tucumán el porcentaje de personas bajo la línea de pobreza aumento 2.7 punto y se ubicó en 46,2%. "El gran problema es la inflación: licua el poder adquisitivo de los asalariados, y aleja a los sectores sociales más bajos de la posibilidad de acceder a una canasta de alimentos, bienes y servicios básicos. En los últimos tres años el salario y la jubilación mínima perdieron con un 150% de inflación acumulada. Mientras no haya una decisión política orientada a frenar la inflación y un patrón de desarrollo sostenible en Argentina, que favorezca la inversión privada, la generación de empleo y las exportaciones, la pobreza nos seguirá acompañando. Un modelo de desarrollo no se puede sostener sólo con transferencias del Estado a la pobreza", subraya Picabea, Magister en Políticas Públicas.

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