En Medina avizoran el futuro en el turismo - LA GACETA Tucumán

En Medina avizoran el futuro en el turismo

La villa distante unos pocos kilómetros de Concepción fue un pueblo pujante hasta que el cierre del ramal ferroviario la dejó sin tren de pasajeros y la condenó a un presente en el que la principal salida laboral consiste en obtener un cargo en la administración pública.

25 Sep 2021 Por Rodolfo Casen

El histórico pueblo de Medinas, ubicado a 11 kilómetros al sudeste de Concepción por ruta 329, recobró ayer un poco del brillo de sus mejores años. Sucedió, aunque por una jornada, en el día de la fiesta de la virgen de Nuestra Señora de La Merced, patrona de esa localidad.

La pandemia de la Covid-19 había obligado el año pasado a suspender la celebración. Significó un golpe brusco a la centenaria costumbre de los lugareños a venerar a la sagrada imagen con fiestas de hasta tres días, que reunían a miles de peregrinos de distintas partes.

La economía de las familias del lugar recibía un buen impulso con las ventas de comidas, dulces locales y otros productos que se ofrecían en los puestos desplegados a la orilla de las calles y los alrededores de la plaza principal. Los bailes populares eran de renombre en el interior.

Ahora que la emergencia sanitaria se flexibilizó, retornaron los fieles a honrar a la virgen en reducida cantidad, la mayoría de a pie, cargando imágenes y bajo un riguroso protocolo sanitario.

“El tiempo de pandemia fue muy angustiante para nosotros. Hay gente que enfermó, la economía empeoró mucho más y al habernos quedado sin fiesta no tuvimos la oportunidad de recibir un poco de ingresos con las ventas”, se lamentó doña María Emilia Houjaiban, propietaria de un negocio de comestibles.

Ayer solo se permitió el comercio en las casas de vecinos.

Graciela Figueroa, de San Miguel de Tucumán, retornó al lugar luego de 25 años. En su juventud supo llegar a rendir tributo a la virgen y a divertirse en los bailes. Recordó los tiempos en que funcionaba el servicio ferroviario que se conectaba con el de Concepción. “En mi niñez llegaba en el tren, mi padre fue ferroviario. Este era un pueblo muy floreciente. Todo se vino abajo cuando se levantó el ramal”, rememoró. “Ojalá que algún día recobre su esplendor con trabajo”, anheló.

Pinta tu aldea

El relieve de la Villa de Medinas, cuyo origen se remonta a una encomienda otorgada por el conquistador Francisco de Aguirre al capitán Gaspar Medina, parece petrificado en el tiempo.

Casas antiguas y que datan del siglo XIX se mantienen hidalgamente en pie, pese al deterioro que acusan por los años. Los cambios no son significativos. Solo los edificios de la Iglesia de Nuestra Señora de La Merced (fue declarada monumento histórico nacional en 1.999), de la comuna, del Juzgado de Paz y de la comisaría, se exhiben con pinturas nuevas y de colores intensos. Hay nuevas calles adoquinadas y otras se mantienen con el empedrado original.

El cajero electrónico de la Caja Popular y la iluminación de las calles representan las nuevas señales de modernidad que asoman en los alrededores de la plaza. Y para los lugareños son servicios de enorme valor. Sin cajeros, antes tenían que trasladarse a Concepción a extraer dinero.

Los vecinos dijeron que el hospital local fue reforzado con nuevos servicios. La prestación mejoró sensiblemente. La doctora Rocío López Frías, directora del nosocomio, estuvo al frente del operativo de control sanitario que se desplegó en inmediaciones de la iglesia de La Merced. “Estamos para sanitizar, advertir eventuales casos sospechosos de covid-19 y garantizar todas las normas protocolares en vigencia”, dijo la profesional.

Contó que el hospital ha instrumentado un nuevo servicio de kinesiología y rehabilitación de pacientes con problemas motrices, destinados a adultos y niños. Las guardias de Covid y de emergencia funcionan las 24 horas.

Turismo y camino

Adrián Díaz, comerciante, aseguró que aunque en el pueblo hubo mejoras en la infraestructura de servicios, la falta de trabajo sigue castigando duro a la población. “Aquí el que no logra un puesto en la administración pública, solo tiene como opción salir a trabajar en el citrus, el arándano o emigrar como obrero golondrina”, expuso.

“Hace falta una fábrica o una apuesta fuerte al turismo. Tenemos valiosos recursos para transformarnos en un pueblo turístico. Pero necesitamos que el Estado nos apoye”, añadió.

“Patrimonio Histórico vino varias veces a hacer un relevamiento de las casas, por un proyecto de revalorización de la villa. Pero al parecer la pandemia paralizó las obras. Desconocemos si las obras de refacción y pintado de todas viviendas antiguas se van a concretar alguna vez”, planteó Díaz.

Jorge Houjaiban, fabricante de sillas con asiento de cuero, opinó que con un poco de ayuda del Estado, Medinas podría salir adelante con el turismo.

“Yo mismo doy trabajo a unas siete familias del lugar. Y podría dar más si tuviera los recursos suficientes para instalar en mi casa, que tiene más de 100 años, una posta para los turistas en la que puedan almorzar, desayunar o merendar”, ejemplificó.

Houjaibán heredó el oficio de su padre y de sus abuelos. Las sillas que fabrica en su antiguo taller son reconocidas en el sur tucumano por su original diseño y por su larga durabilidad.

También hay fábricas domésticas de alfeñiques y tabletas de caña de azúcar.

Los vecinos admitieron que la aspiración de transformar el pueblo en un destino turístico tiene que partir por la pavimentación de los casi tres kilómetros del camino de acceso al lugar que nace en la ruta 329, antes de llegar a Villa La Trinidad. El tramo siempre estuvo en malas condiciones.

El delegado comunal, Diego Figueroa, no pudo ser ubicado por LA GACETA para ser consultado sobre ese tema. Según los lugareños, la comuna tramita un proyecto de mejora del acceso.

Los anteriores funcionarios alcanzaron a avanzar algunos metros en la construcción de cordón cuneta y platabanda de un tramo proyectado como avenida. Y ese es todo el impulso y la inversión que llegó.

Monumento nacional: un panel con referencia histórica del templo

El Ente Tucumán Turismo instaló en el frente de la Iglesia Nuestra Señora de La Merced un panel de madera con referencia histórica del templo. Se explica que el actual edificio, declarado monumento histórico nacional, data de mediado del siglo XIX y que fue construido con barro cocido y cal. Refiere a una imagen chica de madera que se remonta a 1741 y otra más grande del siglo XIX. Otro panel que está en la plaza se refiere a los antecedentes del pueblo  declarado histórico en 1999. Además de precisar que su origen se retrotrae a una encomienda otorgada por el conquistador Francisco de Aguirre al capitán Gaspar Medina, remarca que a mediado del siglo XIX el lugar contaba con una importante población por su condición de Posta en el camino  Córdoba a Tucumán y a Catamarca por la Cuesta del Totoral

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