
BRASILIA, Brasil.- Edificios públicos blindados y un clima de mucha tensión dieron marco a las marchas en distintas ciudades de Brasil, convocadas por el presidente, Jair Bolsonaro, para confrontar a la Corte Suprema de su propio país. El mandatario, enardecido por la masividad de su llamado, lanzó amenazas directas contra un juez del Tribunal Supremo, ante miles de seguidores, en Brasilia.
El mandatario, acompañado de varios de sus ministros, tomó la palabra durante el acto para criticar -sin nombrarlo- a Alexandre de Moraes, juez que ordenó arrestos contra personas del entorno de Bolsonaro, acusándolos de atacar a las instituciones democráticas del país.
El respaldo multitudinario al líder de extrema derecha ha exacerbando un conflicto que sacude a la democracia más grande de América Latina.
“El que actúe fuera de la ley que se encuadre o se prepare para irse”, dijo Bolsonaro ante una multitud en Brasilia, que le pedía al mandatario que use el Ejército para destituir al magistrado, convertido en el blanco preferido del gobierno. Anunció que hoy convocará a los ministros y presidentes del Senado, Diputados y la Corte para mostrarles una foto de esta manifestación. “Les mostraré hacia donde tendremos que ir”, subrayó.
Con la convocatoria, Bolsonaro buscaba conseguir una muestra de apoyo que contrarreste su caída en las encuestas de opinión y los reveses en su enfrentamiento con el Poder Judicial. Aunque menor a lo que esperaba, la respuesta fue multitudinaria. Decenas de miles de manifestantes vestidos de los colores verde y amarillo de la bandera brasileña se reunieron en la mañana en un centro comercial de Brasilia. Los que se dirigieron hacia el máximo tribunal se encontraron con barreras policiales y granadas aturdidoras.
Aunque las promesas de invadir el STF nunca se materializaron, la hostilidad hacia el Poder Judicial y el Congreso quedó de manifiesto en las marchas más grandes realizadas en la playa de Copacabana de Río de Janeiro y en San Pablo.
“Los militares deben sacar a los que no dejan gobernar a nuestro presidente”, dijo María Aparecida, una jubilada de 70 años en la Avenida Paulista de San Pablo. “La Corte Suprema no protege la Constitución. Nuestros militares deben hacerlo”, afirmó.
“Bolsonaro amenaza al STF con un golpe, exhorta a desobedecer a la Justicia y dice que sólo saldrá muerto de la Presidencia”, era el título online del diario “Folha” de San Pablo, a la hora de la marcha.
“A partir de ahora no aceptaré a una o dos personas que actúen al margen de la Constitución”, dijo Bolsonaro a sus partidarios, antes de ponerse la banda presidencial y viajar en un Rolls Royce a un evento militar por el Día de la Independencia. (Télam-Reuters)







