Son miles los estudiantes de escuelas del este, alejados de las grandes urbes, que no tienen acceso aún a la Tecnología de la Informatización y la Comunicación (TIC). Se trata de jóvenes que viven aislados del desarrollo tecnológico y de las posibilidades de aspirar a estudios superiores o de trabajos que les brinden un futuro más próspero al que experimentan en sus pueblos. El siguiente dato revela el alcance de esa marginalidad: de los 19 establecimientos educativos de nivel primario y secundario de las comunas de Taco Ralo y Monteagudo, sólo tres disponen de servicio de internet. Estos últimos están ubicados en el sector urbano.
A los aislados de la tecnología de la informatización se suman los de Amberes, Chicligasta y Santa Ana, entre otras localidades. “En la comuna tenemos internet porque hemos contratado un servicio particular. En los parajes de más al este se vive lejos de la realidad urbana”, admitió Alberto Elías, comisionado comunal de Monteagudo. Precisó que es complicado comunicarse por celular con Amberes, que está a unos 10 km al norte de ese pueblo.
El Ministerio de Educación aseguró que financia la provisión de internet en 312 escuelas y que trabaja en proyectos para eliminar la brecha que separa a establecimientos educativos con tecnología cibernética y las que no la disponen.
En Taco Ralo se celebra la llegada de la fibra óptica, que abrió la puerta a un servicio de internet de una óptima señal. La comisionada comunal, Claudia Ferrari, espera que esta tecnología, a través de una interconetividad por aire, pueda llegar a las otras 10 escuelas desplegadas en la comuna. “Hay que ir superando la falta de caminos en condiciones y de servicio de electricidad, para avanzar hacia la ampliación de la tecnología informatizada. En esa tarea ya logramos los servicios básicos en el paraje El Simbol, que está en límite con Santiago del Estero y otros”. apuntó.
El paraje La Paloma está dentro de esa comuna y hace pocos días la solidaridad le extendió una mano. La Escuela 158 “Profesor Rodolfo Cerviño” recibió 700 libros de cuentos infantiles para adolescentes, otros pedagógicos, revistas y juegos didácticos. De esta manera el establecimiento educativo pudo armar su propia biblioteca para suplir en parte la total falta de comunicación tecnológica. “En La Paloma no existe el alumno cibernético”, apuntó Ramón Martínez, un perito de la policía que se encargó de reunir y llevar los libros.
“La preocupación de maestros y profesores es que estos chicos, que están ajenos a la informática, cuando egresen de ese establecimiento y tengan que ir a seguir estudios en las ciudades, no van a poder incorporarse a la nueva metodología de aprendizaje”, comentó. “Tienen computadoras entregadas por el Gobierno, pero no las pueden utilizar al carecer de señal de internet”, dijo. Lo mismo sucede en otras escuelas de la zona. Los aparatos deben permanecer resguardados en los armarios y a veces terminan en manos de los ladrones. “La informatización en las zonas rurales va a contribuir al desarrollo de las actividades agropecuarias y permitir que los hijos de los productores y otros trabajadores puedan emprender estudios y acceder a información que lo capaciten y permitan tener una visión más amplia y actualizada sobre nuevos emprendimientos”, dijo en una reciente visita a La Cocha el ministro de Agricultura de la Nación, Luis Eugenio Basterra.
Financian a 312 escuelas
“La incorporación de las TIC es un elemento central de las políticas inclusivas tendientes a disminuir las brechas educativas existentes” aseguró el Ministerio de Educación. Indicó que la cartera financia el servicio de internet a 312 establecimientos, lo que implica una inversión mensual de $ 816.000. Gestionó la optimización y ampliación gradual de esta prestación para tener mejor y mayor alcance, según el informe.
En el marco del Plan Provincial de Conectividad para Tucumán, el Ministerio señaló que “en una primera etapa las prioridades se centraron en conectar a las primeras 30 comunas rurales del Este para impactar en los establecimientos educativos, comisarías, CAPS y edificios públicos.
Aclaró que durante las clases no presenciales, en las zonas sin tecnología informática, se trabajó con radios. Observó que las 10.000 netbooks del Plan Federal “Juana Manso” disponen de contenidos con recursos educativos (libros digitales, audios, fotos, videos, infografías y recursos digitales) precargados para trabajar.








