Cómo será la beatificación de fray Mamerto Esquiú

El fraile franciscano será declarado beato el sábado, en Catamarca, donde nació. Casi un siglo de espera

CONFERENCIA DE PRENSA. El doctor Carlos Juárez; el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, y el obispo auxiliar, monseñor Roberto Ferrari. CONFERENCIA DE PRENSA. El doctor Carlos Juárez; el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, y el obispo auxiliar, monseñor Roberto Ferrari.

Tras 95 años de espera, y de inexplicable demora, los católicos podrán celebrar públicamente y en cualquier iglesia el culto a fray Mamerto Esquiú, que a partir del sábado será beato, paso previo al de santo. La ceremonia del fraile catamarqueño, que en 1856 inauguró la catedral de Tucumán, se oficiará a las 10, en la localidad de Piedra Blanca, donde nació, a unos 10 kilómetros de la basílica catedral de Nuestra Señora del Valle. El papa Francisco delegó su representatividad en el cardenal Luis Héctor Villalba, recientemente recuperado de covid-19. Asistirá, además, la niña tucumana beneficiada con el milagro, cuya intercesión se le atribuye al futuro beato, y que puso fin a tantos años de espera franciscana. Pero habrá que aguardar la aparición de un milagro más para que fray Mamerto Esquiú se convierta en el segundo santo que nació y vivió en Argentina.

El arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, convocó ayer a todos los tucumanos a vivir la fiesta de Catamarca como propia. “Es una gran alegría para nosotros, los del NOA, porque se trata de un hijo de esta tierra y de Catamarca el que va a ser elevado a la dignidad de beato. Es un franciscano que fue obispo de Córdoba, un hombre simple, sencillo, muy inteligente y lúdico que con un profundo amor por la patria realizó grandes aportes a través de su prédica y por eso es un modelo para nosotros”, exhaltó monseñor Sánchez.

Con indisimulable alegría, el prelado recordó: “el milagro que hace posible esta beatificación se ha dado en Tucumán, como también la de Madre Catalina, y hay un posible milagro de la madre Camila Rolón, también hay otro cerca de Santiago del Estero. La fe de nuestro pueblo es grande. Pero el milagro más importante que tenemos que producir es la fraternidad, tratándonos como hermanos y crecer en ese amor por la patria. Por eso el lema de esta beatificación es “Pastor y peregrino, testimonio de unidad”, explicó.

En la conferencia de prensa, donde estuvo acompañado por el obispo auxiliar, monseñor Roberto José Ferrari, monseñor Sánchez explicó que la fiesta de Catamarca se divide en tres grandes momentos: la misa del legado pontificio para la beatificación, el viernes a las 19, en la basílica santuario de Catamarca (cuyo obispo también es tucumano, monseñor Luis Urbanc); el sábado, la misa de beatificación propiamente dicha, a las 10 en Piedra Blanca, y el domingo, a las 10 una misa en El Suncho, donde murió el fraile.

La historia del milagro

Carlos Juárez, el médico traumatólogo que asistió a la pequeña, no puede esquivar la emoción al recordar los hechos sucedidos a partir de noviembre de 2015. “Esta niña no tenía un mes todavía. La atendimos en el servicio de neonatología del sanatorio 9 de Julio con mi equipo. Nos preocupaba porque presentaba un cuadro infeccioso muy agudo en una pierna y en la cadera, producto de una bacteria. El diagnóstico era osteomielitis aguda. Nos afligía porque podía morir, era muy grande la infección y era una bebé de días”, cuenta el médico que la atendió y que ayer estaba en la conferencia de prensa.

Cómo será la beatificación de fray Mamerto Esquiú

“La madre de la niña se encomendaba a Dios. Recibió una estampa con la imagen de fray Mamerto Esquiú que contenía un pedacito de tela que había tocado el corazón del futuro beato, antes de que lo robaran. Ella se lo pasaba por el muslo infectado mientras rezaba. A los 10 días noté que sorpresivamente la paciente comenzaba a mejorar. Esto es muy extraño porque habíamos realizado estudios y se veía claramente que el hueso del fémur estaba muerto. Si a los 10 días mostraba signos de curación, a los 20 ya estaba completamente curada. Fue una cura inexplicable para la ciencia. La única secuela que le quedó fueron las cicatrices de las cirugías que se le realizaron. Pero ella está complemente sana”, cuenta el médico.

Mamerto Esquiú también había sido un niño enfermo, por eso su madre le había colocado el hábito franciscano a los tres años de edad. Nunca se lo sacó. Según el historiador Carlos Páez de la Torre (h), Esquiú enseñaba en el convento y en el seminario catamarqueño en 1853, cuando se sancionó la Constitución Nacional. Pronunció un célebre sermón que llamaba a los fieles a la unidad nacional y a cumplir con la ley. Sus ideas causaron tanto impacto que fueron impresas y distribuidas en todo el país. También fue diputado provincial de Catamarca, constituyente y periodista. Monseñor Sánchez dice: “los tucumanos tenemos un intercesor en el cielo”.

Tres días de celebraciones

Los actos comenzarán el viernes. Ese día, a las 19 se oficiará una misa en la catedral basílica y santuario de la Virgen del Valle (foto), que será presidida por el legado papal, cardenal Luis Héctor Villalba, arzobispo emérito de Tucumán. Luego habrá una vigilia de oración. Una actividad similar se desarrollará en San José de Piedra Blanca. La vigilia se cerrá con un repique de campanas.

Cómo será la beatificación de fray Mamerto Esquiú

El sábado a las 8.30 se iniciará la transmisión del evento por la Televisión Pública. A las 10 tendrá lugar la misa de beatificación. Al mediodía se hará una caravana con la imagen y la reliquia del Beato Mamerto Esquiú. A la tarde se bendecirá un altar dedicado a él. A las 19 se oficiará una misa de acción de gracias. Luego las autoridades eclesiásticas visitarán la celda del fraile en el convento franciscano.

El domingo habrá misas de acción de gracias por la beatificación en la localidad de El Suncho, en la catedral basílica de Nuestra Señora del Valle, en la capital catamarqueña, y en la catedral de Córdoba.

Tercer paso de un largo proceso

El obispo y el postulador presentan a la Santa Sede la vida y las virtudes del  candidato a la Congregación para las Causas de los Santos; si nada impide iniciar la causa, esta emite el decreto “Nihil obstat”: el candidato pasa a ser sirvo de Dios. Durante el segundo paso, con testimonios de quienes lo conocieron, se documentan su vida y sus virtudes; luego se analiza la ortodoxia de sus escritos, y todo se remite a una comisión de teólogos. Si dan el visto bueno, el candidato pasa a ser considerado Venerable. En el paso siguiente se lo presenta como modelo de vida e intercesor ante Dios, para lo cual deben probar su fama de santidad (con una lista con gracias y favores pedidos a Dios por su intermedio) y un milagro atribuido; esto implica todo un largo proceso en sí mismo, con intervención de científicos y teólogos. Si el veredicto es positivo, se ordena la confección del decreto correspondiente, que debe ser aprobado por el Papa. Este aprueba el decreto de beatificación y determina la fecha de la ceremonia. Es la que se celebrará el sábado.

Comentarios