Inseguridad en El Cadillal: “Se harán todos los controles para detectar irregularidades”

La abogada del Ente Tucumán Turismo reconoció que se están dando casos de toma de tierras que son del Gobierno de la Provincia

EN PLENO TRABAJO. Un técnico de la Dirección de Catastro realiza mediciones en el camping La Soñada. EN PLENO TRABAJO. Un técnico de la Dirección de Catastro realiza mediciones en el camping La Soñada.
20 Agosto 2021

“Se están haciendo todos los controles necesarios para detectar irregularidades en esa zona de El Cadillal. Sí las hay y por eso estamos actuando”, explicó María José Capdevilla, la asesora legal del Ente Tucumán Turismo.

La profesional destacó un caso concreto que es el del camping La Soñada, que está ubicado en Ticucho. El predio había sido cedido por el Estado al club de Pesca y Regatas que lo entregó cuando consiguió otro en Tapia. El gremio de trabajadores del Instituto de Previsión Social se había mostrado interesado en hacerse cargo, pero finalmente no lo hizo y terminó siendo ocupado ilegalmente por un particular, ya que se trata de terrenos fiscales.

“Un señor de apellido López se presentó en el Ente y dijo que se había hecho cargo de esas tierras y que tenía pensado construir una especie de granja como destino turístico. Al reconocer que había usurpado el terreno se lo intimó a que cumpliera con el proyecto o sería desalojado. Para el Ente es muy importante que haya este tipo de emprendimientos porque es una atracción más para el turista y sabemos quién está a cargo de la tierra”, explicó la abogada. Ayer por la mañana, un equipo de la Dirección de Catastro realizó una inspección en el lugar.

Tres pescadores consultados por LA GACETA dijeron que La Soñada “es un mero camping donde uno puede pescar y comer asado”. “También se puede comprar cosas”, comentó Hugo Romano. “Nunca funcionó ninguna granja, los únicos animales que hay son los de dos pies que se la pasan tomando alcohol y poniendo música a todo volumen”, agregó Marcos Herrera. “Dicen que por el éxito que tuvieron con el camping, están abriendo caminos para hacer loteos porque las tierras son de ellos, pero me parece raro”, destacó Pedro Jiménez.

López dice ser el dueño de las tierras que niega entregarle la servidumbre de paso a las autoridades del club de Caza y Pesca de la UNT, al que el Ente le cedió un predio de Tapia que nunca pudo ser explotado por este problema. “No estábamos al tanto de esta situación y vamos a intervenir para solucionar el conflicto”, señaló Capdevilla.

“Esas tierras son de la Provincia y no se pueden vender. No tendremos problemas en realizar una inspección para constatar y, si nos encontramos con alguna irregularidad, actuaremos de inmediato denunciando el delito ante la Fiscalía de Estado para que actúe de manera inmediata”, destacó.

Pícaros

Cuentan los lugareños que no es extraño ver a personas caminando por las costas del espejo para realizar mediciones. Don Braulio habló de rubios que utilizan pequeños helicópteros para observar los lugares donde no pueden avanzar. En realidad, las autoridades piensan que estos sujetos utilizarían drones para realizar mediciones y marcarían los terrenos que se encargarían de lotear en el futuro.

“Esta zona no crece porque hay pícaros que no quieren que crezca. A ellos les conviene que esto siga abandonado para que ellos hagan sus negocios. Ahora cualquiera pone una casilla y cobra peaje para usar las picadas que llevan al lago para que podamos pescar”, comentó Juan Figueroa.

La profesional reconoció que las usurpaciones se detuvieron en la zona de la villa. “En los últimos tiempos realizamos una tarea en conjunto con la Dirección de Catastro, Flora y Fauna y el Ministerio de Seguridad para detener los emprendimientos que se hacían en tierras fiscales. Y ahora podrían estar volcándose a esa zona de este lugar. Más allá de las inspecciones que hagamos, es importante que la gente denuncie en la fiscalía de Estado para que intervenga”, comentó la abogada.

“En esta tarea nos enfrentamos a dos problemas. Uno de ellos es que parte de las tierras de ese sector pertenecen a la Nación y no podemos intervenir. La otra es que las personas que usurpan tierras dejan una línea de monte para que no se vea que están edificando. Cuando nos damos cuenta, ya tienen la casa terminada y es mucho más difícil sacarlos”, comentó.

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