UNA POSTAL QUE SE REPITE. En la calle 24 de Septiembre, debajo del puente, el nivel del agua subió rápidamente y un vehículo no pudo avanzar. La Gaceta / Fotos de Silvia Granara - Diego Aráoz
Calles convertidas en ríos, canales al límite de su capacidad, autos parcialmente cubiertos por el agua, árboles caídos y vecinos empapados, buscando un techo para resguardarse. Las imágenes se repitieron especialmente en el Gran San Miguel de Tucumán y sus alrededores ayer a la mañana. El agua cayó a baldazos de manera sostenida durante dos horas: en ese lapso llovió en algunas zonas casi la mitad de lo que se esperaba para todo el mes de febrero.
En localidades como Yerba Buena y Tafí Viejo se acumularon unos 80 milímetros de lluvia. Para dimensionar el impacto, el observador meteorológico Cristofer Brito explicó que el promedio mensual ronda los 170 milímetros. “Cuando hablamos de 80 milímetros, nos referimos a 80 litros de agua por metro cuadrado”, precisó.
HUELLAS DEL TEMPORAL. El agua arrastró todo a su paso y dejó montículos de barro y escombros en las calles.
En otros sectores, como la capital tucumana, las precipitaciones oscilaron en torno a los 50 milímetros, mientras que en el aeropuerto se midieron unos 30 milímetros. Brito anticipó que la inestabilidad continuará al menos hasta hoy a la siesta, con lluvias débiles y una mejora paulatina hacia la noche. Para mañana se prevén chaparrones aislados durante la tarde y un nuevo episodio de tormentas fuertes entre la noche del lunes y la madrugada del martes. También el meteorólogo Juan Minetti confirmó tormentas y chaparrones para hoy, una máxima de 27 grados y tormenta para el lunes. El pronóstico genera preocupación, ya que los suelos se encuentran saturados y con escasa capacidad de absorción.
CAOS. Las ramas caídas complicaron la circulación.
Alerta amarilla
En Defensa Civil confirmaron que la alerta amarilla sigue vigente y que se mantiene un operativo de vigilancia constante en ríos, canales y rutas. Su director, Ramón Imbert, señaló que las zonas más afectadas estuvieron en el piedemonte y que solamente se requirió la evacuación de dos familias que corrían riesgo, en Tafí Viejo, ya que sus viviendas se encuentran muy cerca de un canal que sufrió un desprendimiento. En la madrugada también se registraron inconvenientes en zonas como El Chañar y El Sunchal, en el departamento Burruyacu, donde un arroyo cercano se desbordó. Además, en Sierras de Medina se asistió a 10 familias.
UN RÍO. El sistema de desagües trabajó al máximo.
Según explicó Imbert, las precipitaciones más fuertes comenzaron a las 8 de la mañana, con valores elevados en San Javier y áreas del piedemonte. Uno de los puntos más comprometidos fue el canal Sur, que llegó a colmarse por completo. Imbert recomendó a la población estar siempre atenta a las alertas y no exponerse en caso de tormentas.
RIESGO. El tránsito se vio afectado por las lluvias.
DESBORDADO. Imagen de uno de los canales.









