Software espía: “sacan provecho de violaciones a los derechos humanos”

La investigación cuestiona la falta de regulación de la tecnología de vigilancia.

MAL USO. Alarma que países autoritarios tengan acceso a espionaje.  MAL USO. Alarma que países autoritarios tengan acceso a espionaje.
24 Julio 2021

TEL AVIV, Israel.- La empresa  NSO siempre ha sostenido que “no opera los sistemas que vende a clientes gubernamentales ya aprobados, y que no tiene acceso a los datos de los objetivos de sus clientes”.

El software espía Pegasus, de NSO Group, está en el centro de una investigación por hackeo de datos de personas vulnerables políticamente. El programa opera de tal forma que, una vez instalado de manera oculta en el teléfono de las víctimas, proporciona al atacante pleno acceso a los mensajes, correos electrónicos, elementos multimedia, micrófono, cámara, llamadas y contactos del teléfono.

En una respuesta escrita de sus abogados, la compañía negó los que llama “falsas afirmaciones” sobre las actividades de sus clientes, pero dijo que seguirá investigando “todas las denuncias verosímiles de uso indebido y tomará las medidas oportunas”. También considera que no es posible que el listado se corresponda con los números “objetivo de los gobiernos que utilizan Pegasus” y califica de exagerada la cifra de 50.000.

La empresa insistió en que sólo vende sus productos a organismos militares, policiales y de inteligencia en 40 países, que no identifica. También sostiene  que revisa rigurosamente el historial de derechos humanos de sus clientes antes de permitirles usar sus herramientas de espionaje.

La filtración de datos muestra otra cara de estas afirmaciones de NSO, según Amnistía Internacional. “Estas revelaciones echan por tierra cualquier afirmación de NSO de que tales ataques son poco frecuentes y obedecen a un uso fraudulento de su tecnología. Aunque la empresa afirma que su software espía sólo se utiliza en investigaciones penales y de terrorismo legítimas, está claro que su tecnología facilita la comisión de abusos sistemáticos. NSO dibuja una imagen de legitimidad mientras saca provecho de violaciones de derechos humanos generalizadas”, aseguró Agnès Callamard.

“Sus acciones plantean preguntas más amplias sobre la absoluta falta de regulación que ha dado lugar a un ‘salvaje oeste’ de ataques abusivos generalizados contra activistas y periodistas. Hasta que esta empresa y la industria en su conjunto puedan demostrar que son capaces de respetar los derechos humanos, se debe suspender con carácter inmediato la exportación, venta, transferencia y uso de tecnología de vigilancia.”

“Como primera medida, NSO Group debe cerrar los sistemas de los clientes cuando haya pruebas fidedignas de uso indebido. El Proyecto Pegasus aporta enormes pruebas de ello”, afirmó  Callamard.

Vidas en peligro  

El homicidio de Cecilio Pineda Birto

Los datos incluyen los números de teléfono de más de 180 periodistas de Financial Times, CNN, The New York Times, France 24, The Economist, Associated Press y Reuters. Un ejemplo del peligro que significa esto para la vida de reporteros y activistas lo muestra el caso de Cecilio Pineda Birto. Aparentemente, el periodista era de interés para un cliente mexicano en las semanas previas a su muerte, cuando sus asesinos lo ubicaron en un lavadero de autos. No encontraron su teléfono, por lo que no se pudo hacer un análisis forense que determine si estaba o no infectado. NSO dice que, aunque el teléfono fuera objeto de un ataque, eso no significa que la información haya contribuido a su muerte. Pineda era uno de los 25 periodistas mexicanos aparentemente elegidos para ser espiados por un período de dos años. (Reuters)

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