El fútbol tucumano tuvo una temporada inolvidable - LA GACETA Tucumán

El fútbol tucumano tuvo una temporada inolvidable

La Federación empató en dos goles con los rojos de Avellaneda. Los locales no perdieron ningún partido.

19 Jul 2021 Por Manuel Riva
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TUCUMANOS. El team local (izq) mostró ser un rival de cuidado. A la derecha momentos después de la obtención del primer gol.

El 9 de agosto de 1936 el seleccionado tucumano logró un esforzado empate con Independiente de Avellaneda, se mantuvo invicto y culminó sin derrotas aquella parte de la temporada. Sin embargo cabe destacar que una semana antes, los rojos golearon 5 a 2 al conjunto B de la Federación. Quizás este resultado haya encendido las alarmas obligando a poner en la cancha lo mejor de lo mejor del fútbol local, que como vemos rindió sus frutos para alcanzar un empate esforzado. Por la provincia pasaron equipos como Central Córdoba de Rosario, la selección santiaguina, la Liga Regional del Sur y la taficeña entre otros.

La crónica de entonces señalaba: "nuestro team no subrayó netamente las condiciones de tecnicismo que ofreció a manos llenas el elenco metropolitano, pero es preciso recalcar el hecho de que puso ese corazón grande y templado que pareciera van mostrando otra vez los futboleros de nuestra provincia cuando de representarla en lides interprovinciales".

El estadio de Atlético mostraba sus tribunas repletas; las estimaciones periodísticas indicaban que hubo más de 8.000 personas y muchos centenares más no pudieron ingresar. La recaudación superó los $ 8.170. Estaba dado el marco para una buena tarde de fútbol. Los equipos ingresaron a la cancha poco antes de las 15, una fuerte ovación los recibió. Minutos después el árbitro dio el pitazo inicial. El conjunto visitante se formó con Bello, Fazio y Paz; Franzolino, Corazzo y Colombo; Calvano, Cordero, Erico, Picari y Zorrilla. Los locales presentaron a Escalante; Frías y Medina; Pereyra, Liberti y Díaz; Panella, Cisterna, Ovejero, Escudero y Borque.

El encuentro

Las cosas se pusieron feas para el equipo local: con apenas dos minutos de juego los "diablos rojos" abrieron el marcador.

Un centro lanzado por Calvano fue justamente desviado por Erico que clavó el primer tanto. Las cosas se presentaban complicadas; los visitantes mostraban sus virtudes con ataques que obligaban al esfuerzo local. La historia se fue emparejando y pasado los 12 minutos, un fuerte disparo de media distancia realizado por Escudero batió a Bello, guardameta de los de Avellaneda. Los tucumanos lograban el empate.

Los siguientes 15 minutos fueron más favorables a los foráneos, que con movimientos precisos fueron arrinconando a los tucumanos, que se defendían con precisión.

UNA MULTITUD. El publico que se dio cita en el estadio de Atlético, mas de 8000 personas , colmo las instalaciones y el borde del campo.

Un despeje de Medina fue dominado por Corazzo, que cedió la pelota a Cordero, quien como buen estratega vio libre a Erico, el cual le puso el broche final a la jugada con un tiro desde 15 metros que batió a Escalante. El resultado 2 a 1. Los visitantes también dominaron los minutos siguientes. En cada ataque ponían a la defensa tucumana al borde de otra caída. El público mostraba su beneplácito por el buen juego en el campo de juego, con aplausos y gritos. Así terminó el primer tiempo.

El segundo tiempo

Cuando comenzaron los últimos 45 minutos, los locales presentaban dos cambios, Ramos Soto por Ovejero y Baigorria por Borque. Los primeros minutos de la etapa final fueron de ida y vuelta con peligro en cada valla. El tiempo, inexorable, seguía su paso.

El público creía que su equipo iba a ser derrotado. Pero casi en la media hora de juego, Medina evita un ataque de Erico, despeja hacia Cisterna, este se la da a Panella y él a Ramos Soto, que al intentar desmarcarse es derribado por Paz dentro del área. ¡Penal, penal! grita la multitud. Protesta de los jugadores rojos pero el balón ya estaba en la zona de sentencia. Panella se planta firmemente, mira al arco, apunta y con un gran tiro esquinado bate a Bello. Empate 2 a 2.

Los minutos restantes fueron agitados pero sin grandes peligros para los arcos. Y llegó el pitazo final. El público aplaudió a ambas escuadras y salió satisfecho por una buena tarde de fútbol y con su equipo aún invicto.

En el comentario del encuentro el cronista señala que "el cuadro tucumano evidenció ayer, condiciones que ya no pueden dejar de ser consideradas como muy apreciables.

Su defensa, por ejemplo, si bien aún habría que limar un poquito, fue en general una defensa firme, enjundiosa, pletórica de disposición y sufrida hasta el máximo, como que estuvo desde el primer hasta el último minuto, conteniendo a cada rato las abrumadoras arremetidas de esa línea formidable que tiene el cuadro de Independiente".

Una goleada

Una semana antes los de Avellaneda habían dejado su huella en el campo de juego ante el equipo B de la Federación al que derrotó por 5 a 1. El estadio de Bomberos en la calle 25 de Mayo al 1000 con sus tribunas a pleno, que albergaron más de 7500 espectadores que fueron testigos de la gran perfomance de los rojos. Pero pese al resultado se decía por entonces que el conjunto local hizo un buen papel. La cantidad de púbico, que obligó a muchos espectadores a ocupar los costados del campo de juego, dejó en claro que la provincia ya necesitaba un estadio con más localidades para los espectáculos más convocantes. De igual manera, una semana después la multitud que se congregó en el estadio dejó en claro nuevamente esta situación y que nuestro diario la señalaba en cada ocasión ante los inconvenientes para el público.

El conjunto visitante presentó el siguiente equipo: Cuello; Fazio y Lecea; Ferrou, Corazzo y Franzolino; Nattino, Coll, Erico, Berassi y Zorrilla. Por el otro lado los tucumanos que entraron a la cancha fueron: Gerez; Romero y Salomón; Fernández, Scarpa y Díaz; Lastra, Altube, Ramos Soto Toscano y Baigorria.

“El cuadro de Independiente, es pues un elenco de grandes cualidades. Por algo su actuación brillante. Por algo también, reafirmó, al presentarse nuevamente en Tucumán, los prestigios y las simpatías que conquistara en el año 1922”, de esta manera nuestro diario reconocía el accionar del equipo visitante que había vuelto al Jardín de la República tras 14 años.

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