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Las alarmas vecinales y botones antipánico se volvieron la herramienta de seguridad más ponderada esta semana por distintos sectores políticos. Tanto las municipalidades de la capital y de concepción (con botones antipánico) como la municipalidad de Banda del Río Salí (con el Alerta BRS) y la Provincia (con el Alerta Tucumán) repartieron equipos entre los vecinos. En los últimos dos casos, el sistema funciona a través de una aplicación de celular que da aviso inmediato al centro de monitorieo (caso del municipio del este) o al 911 (caso de la Provincia).
Los vecinos consultados por LA GACETA valoraron la función de las alarmas, aunque sostuvieron que por sí solas no alcanzan para llevar tranquilidad.
“Aquí teníamos pero dejaron de funcionar hace meses. Somos 10 familias que recibimos el control para encender las alarmas y que, según sea la situación, podíamos hacerla sonar de tres formas distintas”, explicó Noemí Monroy, vecina de Italia y Muñecas.
“Cuando juega Atlético los hinchas se juntan en la esquina de 25 de Mayo y es imposible ir a las paradas porque están tomando y algunos te asaltan. Ahora por la pandemia no ocurre, pero igual siempre que salimos hay que mirar para todos lados por los motochorros. Es una lástima porque los botones antipánico sí servían: los vecinos salían y nos ayudábamos entre todos”, añadió.
Rocío Martínez indicó que hace más tiempo que no funcionan en Italia al 500. “Hace más de un año que no andan. Las instalaba el legislador Gerónimo Vargas Aignasse, pero se rompieron y no se las arregló nunca. El sistema quedó instalado, pero el tema es que alguien sepa arreglarlo”, dijo.
La esquina de Próspero Mena y pasaje Campo de las Carreras fue la primera beneficiada con las nuevas alarmas del Alerta Tucumán que dan aviso al 911. “Ya teníamos la vieja alarma, y de algo nos servía para ahuyentar a algunos ladrones, pero la Policía se demoraba en venir o directamente no venía. Instalaron aquí la primera alarma con el nuevo sistema porque fuimos a pedir soluciones hace unas semanas, luego de que a una vecina la asaltaran muy feo”, contó Silvina Morales.
Noemí Pereyra, vecina de Libertad al 800, estaba cerca de esa zona del Abasto y aprovechó la ocasión para pedir el servicio en su cuadra. “El jueves, cuando se inauguró este sistema, vinieron mis vecinos a hablar con el gobernador o con el legislador Vargas Aignasse para ver si por fin podemos contar con alguna alarma. Aunque sea la vecinal para nuestra cuadra; mejor si es de las nuevas. Es una zona donde roban mucho y queremos que nos tengan en cuenta también”, explicó la vecina. Luego detalló los casos de inseguridad: “habitualmente asaltan más cuando juega San Martín, o cuando hay clases y los estudiantes salen de la Quinta Agronómica, saben cuáles son los horarios pico de salida para asaltar a los jóvenes. En tiempos de pandemia lo peor es a la siesta y a la noche”.
En Yerba Buena
En Saavedra Lamas al 600, al oeste de la “Ciudad Jardín”, los vecinos consideraron a las sirenas como grandes aliadas contra la inseguridad. “Yo no estoy incluida en el plan pero las alarmas sí funcionan y de algo sirven. A veces alcanza con la sirena para correr a alguien que ronda con actitud sospechosa, pero otras veces hace falta que venga la GUM, y no siempre ocurre”, describió Elba Frías.
Helena y Luciano dijeron que sí solicitaron la alarma y que realizaron un pago único por el combo. “La municipalidad hizo las gestiones y las fue ofreciendo para quienes quisieran acceder a las alarmas. Las compramos por $800 aproximadamente, no era mucho realmente, hoy quizás son más caras. Deben ser 70 vecinos aproximadamente de esta zona los que compramos en ese entonces” contaron.
En el caso de Yerba Buena, el secretario de Seguridad Mauricio Argiró precisó que desde el 2015 comenzaron con esta implementación de botones antipánico y que ya entregaron alrededor de 500 grupos de alarmas.








