28 Septiembre 2004 Seguir en 
Buenos Aires.- El ministro de Economía, Roberto Lavagna, ratificó que se destinará el 3 por ciento del PBI al pago de deuda, al replicar al director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, quien insistió en que el país destine una mayor cantidad de fondos para ese fin.
Además, Lavagna realizó esta aclaración a pesar de que en el presupuesto 2005 figura que el superávit fiscal en relación al PBI será del 3,9 por ciento, un nivel casi igual al 4 por ciento que pidió De Rato para el pago de deuda.
El nuevo cruce tuvo lugar un par de días antes de que Lavagna y De Rato se encuentren en la Asamblea Anual del Fondo que se realizará en Washington.
Lavagna viajará el próximo jueves a la capital estadounidense y en el marco de ese encuentro mantendrá reuniones con los principales funcionarios del organismo.
El ministro proyecta reanudar en enero próximo las negociaciones formales con el Fondo por el acuerdo actualmente reprogramado, una vez que concluya el canje de la deuda.
En declaraciones que efectuó a un programa de televisión, Lavagna señaló que "el presupuesto tiene un superávit del 3 por ciento para pagar la deuda".
El titular del palacio de Hacienda aclaró que el superavit fiscal será el año próximo del 3,9 por ciento, sumándole al 3 por ciento para el pago de deuda el 0,2 de los fondos fiduciarios, la ANSeS, la AFIP y el 0,7 por ciento de ahorro de las provincias.
Por su lado, De Rato agregó que ese 3 por ciento "no se corresponde con las necesidades que se derivan de la propia sostenibilidad de la deuda".De Rato consideró que "es indudable que un país no está en condiciones de normalización si se mantiene una condición no pagos relevantes con sus acreedores".
En declaraciones a diarios internacionales, De Rato expresó que la reestructuración de la deuda "es una relación entre Argentina y los acreedores, pero insistimos en que sean de buena fe y en la importancia de que sea amplia y generalizada".
En el único punto que Lavagna y De Rato coincidieron en la responsabilidades que les compete a los gobiernos de cada país por la crisis económica.
Aunque el ministro aclaró que en el caso argentino también hubo "grandes responsabilidades de los organismos y de los mercados que no han sido capaces de evaluar la situación". (NA)
Además, Lavagna realizó esta aclaración a pesar de que en el presupuesto 2005 figura que el superávit fiscal en relación al PBI será del 3,9 por ciento, un nivel casi igual al 4 por ciento que pidió De Rato para el pago de deuda.
El nuevo cruce tuvo lugar un par de días antes de que Lavagna y De Rato se encuentren en la Asamblea Anual del Fondo que se realizará en Washington.
Lavagna viajará el próximo jueves a la capital estadounidense y en el marco de ese encuentro mantendrá reuniones con los principales funcionarios del organismo.
El ministro proyecta reanudar en enero próximo las negociaciones formales con el Fondo por el acuerdo actualmente reprogramado, una vez que concluya el canje de la deuda.
En declaraciones que efectuó a un programa de televisión, Lavagna señaló que "el presupuesto tiene un superávit del 3 por ciento para pagar la deuda".
El titular del palacio de Hacienda aclaró que el superavit fiscal será el año próximo del 3,9 por ciento, sumándole al 3 por ciento para el pago de deuda el 0,2 de los fondos fiduciarios, la ANSeS, la AFIP y el 0,7 por ciento de ahorro de las provincias.
Por su lado, De Rato agregó que ese 3 por ciento "no se corresponde con las necesidades que se derivan de la propia sostenibilidad de la deuda".De Rato consideró que "es indudable que un país no está en condiciones de normalización si se mantiene una condición no pagos relevantes con sus acreedores".
En declaraciones a diarios internacionales, De Rato expresó que la reestructuración de la deuda "es una relación entre Argentina y los acreedores, pero insistimos en que sean de buena fe y en la importancia de que sea amplia y generalizada".
En el único punto que Lavagna y De Rato coincidieron en la responsabilidades que les compete a los gobiernos de cada país por la crisis económica.
Aunque el ministro aclaró que en el caso argentino también hubo "grandes responsabilidades de los organismos y de los mercados que no han sido capaces de evaluar la situación". (NA)







