28 Septiembre 2004 Seguir en 
NUEVA YORK.- El precio del crudo en la Bolsa Mercantil de Nueva York saltó 36 centavos en las transacciones electrónicas tras a futuro, para negociarse anoche, después del cierre, justo en el nivel psicológico de los U$S 50 el barril, nuevo máximo histórico. El nuevo salto del precio se produjo después de que rebeldes nigerianos declararon una guerra total contra el gobierno a partir del 1 de octubre. Los rebeldes dijeron a las compañías petroleras que operan en la región del delta del río Níger, rica en petróleo, que suspendan su producción para esa fecha.
La creciente inseguridad en Nigeria -quinto productor de la OPEP-, los enfrentamientos armados en Arabia Saudita, la violencia persistente en Irak y los devastadores ciclones en Estados Unidos son algunas de las razones que hacen temblar el mercado petrolero, mientras la demanda no cede y las reservas están en niveles históricamente bajos.
En el cierre
El barril de crudo en Nueva York se había alzado al cierre hasta un nuevo récord absoluto de U$S 49,74 en las operaciones electrónicas, un nivel jamás alcanzado desde la creación del mercado petrolero neoyorquino en 1983, y terminó luego en una cotización récord de cierre de U$S 49,64. El oro negro superó así su anterior récord de U$S 49,20 del 20 de agosto. En Londres, el Brent alcanzó el histórico nivel de U$S 46,28 durante la sesión, para luego replegarse y cerrar a U$S 45,93 por barril.
Los precios, ajustados a la inflación, siguen de todas formas por debajo de los máximos alcanzados en el segundo shock petrolero de 1979, cuando se acercaron al equivalente de U$S 100 ayer en Estados Unidos. "La preocupación por el abastecimiento antes de la temporada de invierno, de fuerte consumo, obliga a permanecer cauteloso", destacan los analistas.
Los nuevos sabotajes de oleoductos en Irak, los disturbios en Nigeria y los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y presuntos miembros de Al Qaeda en Arabia Saudita han propulsado los precios, aseguraron operadores. El domingo, en Riad, hubo enfrentamientos armados entre policías y presuntos islamistas, después de que el viernes fueron saboteados dos oleoductos en el norte y en el sur de Irak. Además, los problemas en Nigeria han empeorado durante este fin de semana, obligando a grupos petroleros a evacuar personal no esencial de la región del Delta del Níger en el sur del país. (AFP-NA)
La creciente inseguridad en Nigeria -quinto productor de la OPEP-, los enfrentamientos armados en Arabia Saudita, la violencia persistente en Irak y los devastadores ciclones en Estados Unidos son algunas de las razones que hacen temblar el mercado petrolero, mientras la demanda no cede y las reservas están en niveles históricamente bajos.
En el cierre
El barril de crudo en Nueva York se había alzado al cierre hasta un nuevo récord absoluto de U$S 49,74 en las operaciones electrónicas, un nivel jamás alcanzado desde la creación del mercado petrolero neoyorquino en 1983, y terminó luego en una cotización récord de cierre de U$S 49,64. El oro negro superó así su anterior récord de U$S 49,20 del 20 de agosto. En Londres, el Brent alcanzó el histórico nivel de U$S 46,28 durante la sesión, para luego replegarse y cerrar a U$S 45,93 por barril.
Los precios, ajustados a la inflación, siguen de todas formas por debajo de los máximos alcanzados en el segundo shock petrolero de 1979, cuando se acercaron al equivalente de U$S 100 ayer en Estados Unidos. "La preocupación por el abastecimiento antes de la temporada de invierno, de fuerte consumo, obliga a permanecer cauteloso", destacan los analistas.
Los nuevos sabotajes de oleoductos en Irak, los disturbios en Nigeria y los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y presuntos miembros de Al Qaeda en Arabia Saudita han propulsado los precios, aseguraron operadores. El domingo, en Riad, hubo enfrentamientos armados entre policías y presuntos islamistas, después de que el viernes fueron saboteados dos oleoductos en el norte y en el sur de Irak. Además, los problemas en Nigeria han empeorado durante este fin de semana, obligando a grupos petroleros a evacuar personal no esencial de la región del Delta del Níger en el sur del país. (AFP-NA)







