28 Septiembre 2004 Seguir en 
Por cuarto año consecutivo, Tucumán requerirá del apoyo financiero nacional para afrontar el pago de los vencimientos de su deuda. Los próximos días serán clave para la gestión del gobernador José Alperovich.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, avanzará esta semana con las negociaciones para que la Provincia sea beneficiaria de un crédito federal, en el marco del Plan de Financiamiento Ordenado (PFO). Sin embargo, reconoció que espera el llamado nacional para iniciar las gestiones.
Ese programa surgió en 2002, por iniciativa del entonces presidente Eduardo Duhalde, para que los distritos del interior -en particular los que acumularon déficit- mejoren su administración financiera tras la crisis económica de principios de ese año.
En diálogo con LA GACETA, el ministro de Economía indicó que la pronta adhesión de Tucumán al Sistema Federal de Responsabilidad Fiscal, por el que se pone límites al gasto y al endeudamiento provincial, servirá como carta de presentación para gestionar ante la Nación, el financiamiento, en el marco del PFO 2005. A través de ese programa, el Gobierno nacional ayuda a las provincias a pagar parte de los vencimientos de la deuda y del eventual déficit fiscal. La intención del Poder Ejecutivo es obtener un préstamo de entre $ 110 millones y $ 150 millones. Desde la creación del Plan de Financiamiento Ordenado, Tucumán recibió los siguientes préstamos desde la Nación:
En 2002, el desembolso fue de $ 320 millones.
En 2003, el crédito alcanzó los $ 177,5 millones.
A fines de diciembre, Alperovich y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, acordaron una asistencia de $ 110 millones para el presente ejercicio.
Los préstamos vinculados al PFO se pagan a los cuatro años de haber sido otorgados (tienen 12 meses de gracia), en 36 cuotas descontadas de la coparticipación federal.
De acuerdo con un informe elaborado por el Ministerio de Economía al 31 de julio pasado, las obligaciones a pagar por las deudas (consolidadas) contraídas hasta esa fecha por los PFO ascendieron a $ 234,4 millones. La afectación de los recursos de origen nacional, producto de ese endeudamiento con el Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial (organismo que administra los préstamos), preocupa a la gestión de Alperovich.
Por esa razón, el ministro Jiménez intentará convencer a los funcionarios del Palacio de Hacienda de que extiendan los vencimientos de ese pasivo para disminuir la afectación de los fondos coparticipables.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, avanzará esta semana con las negociaciones para que la Provincia sea beneficiaria de un crédito federal, en el marco del Plan de Financiamiento Ordenado (PFO). Sin embargo, reconoció que espera el llamado nacional para iniciar las gestiones.
Ese programa surgió en 2002, por iniciativa del entonces presidente Eduardo Duhalde, para que los distritos del interior -en particular los que acumularon déficit- mejoren su administración financiera tras la crisis económica de principios de ese año.
En diálogo con LA GACETA, el ministro de Economía indicó que la pronta adhesión de Tucumán al Sistema Federal de Responsabilidad Fiscal, por el que se pone límites al gasto y al endeudamiento provincial, servirá como carta de presentación para gestionar ante la Nación, el financiamiento, en el marco del PFO 2005. A través de ese programa, el Gobierno nacional ayuda a las provincias a pagar parte de los vencimientos de la deuda y del eventual déficit fiscal. La intención del Poder Ejecutivo es obtener un préstamo de entre $ 110 millones y $ 150 millones. Desde la creación del Plan de Financiamiento Ordenado, Tucumán recibió los siguientes préstamos desde la Nación:
En 2002, el desembolso fue de $ 320 millones.
En 2003, el crédito alcanzó los $ 177,5 millones.
A fines de diciembre, Alperovich y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, acordaron una asistencia de $ 110 millones para el presente ejercicio.
Los préstamos vinculados al PFO se pagan a los cuatro años de haber sido otorgados (tienen 12 meses de gracia), en 36 cuotas descontadas de la coparticipación federal.
De acuerdo con un informe elaborado por el Ministerio de Economía al 31 de julio pasado, las obligaciones a pagar por las deudas (consolidadas) contraídas hasta esa fecha por los PFO ascendieron a $ 234,4 millones. La afectación de los recursos de origen nacional, producto de ese endeudamiento con el Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial (organismo que administra los préstamos), preocupa a la gestión de Alperovich.
Por esa razón, el ministro Jiménez intentará convencer a los funcionarios del Palacio de Hacienda de que extiendan los vencimientos de ese pasivo para disminuir la afectación de los fondos coparticipables.







