Copa América: de esto no tienen en Europa

Copa América: de esto no tienen en Europa

Que Messi y Neymar estén en una definición es un lujo.

TRAS EL MISMO OBJETIVO. Luego de varios años, Argentina vuelve a una final, esta vez nuevamente será con el dueño de casa, como en la Copa América 2015, cuado se enfrentó a Chile. Ahora espera Brasil. TRAS EL MISMO OBJETIVO. Luego de varios años, Argentina vuelve a una final, esta vez nuevamente será con el dueño de casa, como en la Copa América 2015, cuado se enfrentó a Chile. Ahora espera Brasil. REUTERS
09 Julio 2021

Daniel Coronel

LG DEPORTIVA

Tener a Brasil y Argentina en una final es el anhelo de los organizadores de cada evento deportivo. Mucho más si se trata de la Copa América, torneo que año a año parece estar más lejos del nivel que muestra su similar en el viejo continente, la Eurocopa.

Esas diferencias, que existen y seguirán existiendo, se evidenciaron durante este mes de competencia. Mientras por la tarde, el torneo europeo nos entregaba partidazos casi todas las tardes, las noches del certamen sudamericano, salvo excepciones, no fueron de las más entretenidas. Como muestra basta recordar que, en España, por ejemplo, ninguna señal deportiva adquirió los derechos para televisar el torneo el cual, por el huso horario, en ese país, se desarrolla durante la madrugada. Fue el streamer Ibai Llanos quien adquirió los derechos para transmitir la Copa América en suelo español y llegó a tener alrededor de 100.000 espectadores a través de la plataforma de Twitch durante los partidos más destacados. Transmisiones por plataformas virtuales, la nueva normalidad que se impone.

El fútbol sudamericano podrá tener miles de defectos, sin embargo, cuenta con los dos mejores jugadores del mundo y mañana se enfrentarán en una final que promete ser apasionante.

Lo que no se pudo dar en el Mundial 2014, se concretó en la postergada Copa América que debía jugarse en 2020 en Colombia y Argentina, pero que finalmente se está desarrollando en Brasil. Y como en 2014, Argentina volverá a estar en la final en el Maracaná, esta vez frente a su clásico rival. Pero no será la primera vez que los gigantes del continente definan un torneo.

Para ser más precisos este será el quinto enfrentamiento en el partido decisivo. La primera vez data de 1937, por el Campeonato Sudamericano de Selecciones (previo a la creación de la Copa América). La gran final se jugó en el “Gasómetro” y Argentina se impuso por 2-0 con goles en tiempo suplementario del rosarino (ídolo en Independiente), Vicente De la Mata, que tenía apenas 17 años en ese momento.

Para que las potencias futbolísticas se volvieran a ver las caras en una definición mano a mano, pasaron 70 años. Fue por la Copa América 2004: 2-2 en el tiempo regular y 4-2 para Brasil en los penales. El equipo de Marcelo Bielsa no pudo sostener la victoria y, en el último minuto, Adriano empató el partido. César Delgado y Christian “Kily” González marcaron para la “albiceleste”, Luisao el restante para Brasil.

Al año siguiente, en la antesala del Mundial de Alemania, Argentina y Brasil definieron la final de la extinta Copa de las Confederaciones en el Waldstadion de Frankfurt. El triunfo fue para los dirigidos por Carlos Parreira por 4-1. Pablo Aimar descontó en el segundo tiempo, luego de que Adriano (dos veces), Kaká y Ronaldinho hayan puesto en ventaja a la “Verdeamarelha”. Otra vez, cachetazo para los argentinos.

En dos años parecía llegar la revancha nuevamente por Copa América, en Venezuela. El equipo de Alfio Basile, casi que desfiló en aquel torneo. Contaba con un Lionel Messi estelar, acompañado por figuras de la talla de Carlos Tevez, Juan Román Riquelme, Hernán Crespo, Roberto Ayala y Juan Sebastián Verón. Por las formas, tal vez haya sido la derrota más dolorosa e inesperada. Por la manera que llegaba el seleccionado brasileño, además de que no contaba con sus grandes figuras, fue toda una sorpresa lo que sucedió aquella tarde en Maracaibo. Argentina hizo todo mal. Ni bien había comenzado el partido ya perdía. Fue triunfo de Brasil por 3-0 con goles de Julio Baptista, Ayala en contra y Dani Alves.

Como si todo esto fuera poco, los números señalan que Brasil ganó las últimas siete finales que disputó, mientras que Argentina perdió las últimas seis que jugó. Las estadísticas están para romperse, dicen. Lionel Scaloni, que tomó el cargo de DT en silencio luego de la salida de Jorge Sampaoli tras el Mundial de Rusia, se encuentra ante una prueba de fuego. Romper una racha negativa de casi tres décadas sin títulos y hacer feliz a todo un país que espera salir del letargo justamente contra Brasil. No existe un escenario mejor para hacer valer la espera. Se enfrentan Messi y Neymar. Aunque la copa haya sido despreciada por gran parte del mundo, mañana desde las 21, a través de la televisión, la radio, los sitios de internet o las redes sociales, todos los ojos del planeta futbolero estarán puestos en el Maracaná.

Confianza plena

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dio su pronóstico para la definición. “Brasil 5 a 0”, dijo el mandatario cuando le consultaron por cuál es el favorito para la gran final.

¿Con público?

Conmebol dio el visto bueno para que la final entre Brasil y Argentina se juegue con un aforo del 10%. Ahora la resolución final la tomará la Prefectura de Río de Janeiro.

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