LA GACETA/ ARCHIVO
En todos los frentes se cuecen habas. El oficialista Frente de Todos navega en aguas tormentosas, con una amenaza de quiebre antes de llegar al puerto electoral. El recientemente constituido bloque del Peronismo Verdadero, dentro del congreso del PJ, tiene la autorización (del jaldismo) de conformar un frente electoral para participar de las próximas elecciones. El texto difundido señala que eso se dará en caso de ser necesario, que no es más que una velada amenaza contra las actitudes asumidas por el presidente partidario y gobernador Juan Manzur de ignorar al espacio que conduce el vicegobernador Osvaldo Jaldo en el armado de las nóminas de candidatos a diputados y a senadores nacionales. El problema se ahonda porque el documento reclama que se dejen de lado intereses personales y se trabaje por la unidad a una semana de la posible visita del presidente de la Nación, Alberto Fernández, para encabezar los actos por los 205 años de la Declaración de la Independencia. Por el lado de Juntos por el Cambio, la situación no es diferente. Durante la reunión habitual de los viernes, en un hotel de Yerba Buena hubo una suerte de ultimátum de un sector de la oposición para dejar de perder tiempo en dilaciones y debates sin conclusiones y definir la estrategia electoral. Para el miércoles está convocada la dirigencia a un nuevo encuentro y el espacio que integran los intendentes Mariano Campero y Roberto Sánchez ha solicitado que ese día se avance en la conformación final del frente y, además, pidió que se invite al jefe municipal capitalino Germán Alfaro y se decida si es que se aceptará o no a Fuerza Republicana como nuevo integrante. No hay amenaza alguna, pero es probable que si no hay "humo blanco" se agudice la interna y la miniliga de intendentes decida ir a las PASO a dirimir las candidaturas.
¿Qué es lo que sucede en uno y otro sector para reclamar definiciones? La respuesta salta la vista cuando se observa el calendario electoral. El miércoles 14 vence el plazo para solicitar reconocimiento de alianzas transitorias y confederaciones con el fin de participar en los comicios de este año. El sábado 24, a su vez, expirará el tiempo para la presentación de listas de precandidatos ante las juntas electorales partidarias que deberán ser elevadas a la Justicia Electoral hasta 48 horas después de oficializarse las nóminas.
¿Cómo ha tomado el manzurismo la estocada jaldista?
Desde el propio gobernador y la mayor parte de la dirigencia que responde a la Casa de Gobierno sostienen que la posición asumida ayer por el conductor de la Legislatura y sus referentes no los tomó por sorpresa. "El documento es solo una formalidad de que quieren abandonar el PJ", comentó a LAGACETA.COM un colaborador del mandatario. Hubo llamadas para invitar al espacio enfrentado con Manzur de dirimir las candidaturas en las Primarias Abiertas, Solidarias y Obligatorias previstas para el 12 de septiembre. "Si realmente son peronistas, deberían ir a las internas y no especular con ir por fuera del Frente de Todos", remarcó otro manzurista. El oficialismo cercano al gobernador sostiene que el presidente de la Legislatura ya ha dado muestras de su intención de seguir ampliando la brecha que lo divide de su compañero de fórmula. Desde la interpelación al ministro de Educación, Juan Pablo Lichtmajer, pasando por la quita de espacios de conducción en el cuerpo y en las comisiones, hasta la baja de los contratos de personal, son los argumentos que esgrimen los manzuristas para decir que Jaldo se comporta como un opositor. Advierten que la Casa Rosada ha tomado nota de estas conductas y también de la posición adoptada ayer por el jaldismo dentro de los organismos partidarios. Más allá de esta diáspora, el gobernador mantiene como probables candidatos a la ministra de Salud, Rossana Chahla, al diputado Pablo Yedlin, a la legisladora Sandra Mendoza y al gerente regional de la Anses Marcelo Santillán. Pero agrega otros nombres de dos mujeres con importante caudal electoral en las secciones Este y Oeste, pero que por ahora no los revela. "¿Cómo pueden enojarse ante la aparición de los nombres cuando ellos han anticipado el candidato a gobernador para 2023, el propio Jaldo?", ironizan los manzuristas. De todas maneras, hay colaboradores del mandatario que sostienen que es innecesario anticiparse a una interna que probablemente se observe dentro de dos años por un lugar dentro de la lista oficial y que eso puede superarse sin necesidad de acuerdos, sumando a Gladys Medina a la nómina de postulantes para la Cámara Baja. Claro que esa postura no es mayoritaria.
¿Qué argumenta el jaldismo?
Una unidad en la que todos los sectores estén contenidos. Esa es la base del planteo que formula el jaldismo a la Casa de Gobierno. Y señalan que el documento de ayer no es menor si se toma en cuenta que, detrás de la figura de Osvaldo Jaldo hay una estructura que integran 20 legisladores, dos intendentes, más de 70 concejales, 41 congresales partidarios, la mitad de los consejeros del PJ, 40 comisionados rurales (que para evitar represalias, se mantienen en el anonimato), ex intendentes, ex legisladores y referentes peronistas del interior. "Si no prima el sentido común, no nos van a llevar a las internas, pero tampoco vamos a quedarnos en nuestras casas; saldremos a pelear por fuera", advierte uno de los referentes jaldistas. La idea es que, sin acuerdo con la Casa de Gobierno, antes del 14, presentarán un frente electoral propio que podría llevar al propio Jaldo como cabeza de alguna de las listas. Mientras esperan señales de la sede del Poder Ejecutivo, el bloque Peronismo Verdadero abrirá las conversaciones con distintos sectores en pos de cerrar posibles alianzas futuras. "En realidad, no vemos voluntad de arreglar por parte de la Casa de Gobierno. Si esto sigue así, definiremos 2023 en 2021", comentaron sus dirigentes. En el tren de las conversaciones con distintas fuerzas, el jaldismo observa con más atención al Partido de la Justicia Social (PJS), que lidera el intendente de esta ciudad, Germán Alfaro. El vicegobernador admite que se tenderán puentes con la Municipalidad para testear el estado de ánimos políticos de Alfaro.
La postulación para una banca en el Senado de la Nación para la actual diputada Beatriz Ávila, esposa del intendente capitalino, es el punto de encuentro y desencuentros transversales. Jaldo estaría dispuesto a sumarla en caso de romper definitivamente lanzas con el oficialismo encarnado en Manzur. En Juntos por el Cambio también se analiza ese planteo que habría formulado el jefe municipal a algunos de sus referentes. Por eso, adquiere importancia la cumbre del miércoles, en los días previos a la posible vista del presidente de la Nación, Alberto Fernández.
La foto de Alfaro con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y los encuentros con varios dirigentes con el líder del PJS ha sido uno de los temas de mayor debate dentro de la oposición. El titular de la filial local del PRO, Ramiro Beti, tuvo que explicarle al intendente de Yerba Buena que no hay acuerdo alguno respecto de la reserva de espacios en el armado de las listas de candidatos. Independientemente de estas cuestiones, la Unión Cívica Radical, filial Tucumán, tendrá que resolver antes del 14 respecto de quién estará habilitado para firmar por ese partido la integración a Juntos por el Cambio. La intervención partidaria, ejercida actualmente por el concejal José Francisco “Lucho” Argañaráz, ha expirado. Por lo tanto, el radicalismo tendrá que tomar cartas en el asunto y comunicar su decisión el mismo miércoles. Esa situación puede ser definitoria para otra cuestión no menor: si el frente abre el juego a Fuerza Republicana o si se mantiene en la tesitura de no admitir al partido que lidera el legislador Ricardo Bussi. Por de pronto, éste ya está en campaña y había señalado que no estaba dispuesto a esperar más tiempo para presentarse en las próximas elecciones.
Las internas en todos los frentes desnudan una realidad cada vez más palpable: la ensalada política en la que se ha convertido Tucumán.








