DEBATE. El jaldismo acordó priorizar los temas políticos antes de avanzar.
El peronismo entró en ebullición. Se aproximan fechas clave en el calendario electoral y todavía no hay ninguna definición oficial sobre cómo llegará a las PASO el Partido Justicialista. Además, en las últimas horas hubo gestos que no cayeron bien en la Legislatura y todas las sospechas apuntan a la Casa de Gobierno. Por ello, el pronóstico político anticipa semanas de tiempo inestable entre los titulares de los poderes Ejecutivo y Legislativo, una elevada presión atmosférica y posibles tormentas hasta que se confirme oficialmente la lista peronista.
Todo ese contexto repercute de lleno en la Cámara y relega el trabajo parlamentario. Avanzan las semanas y sigue sin resolución el informe brindado por el ministro de Educación Juan Pablo Lichtmajer, 8 de abril. Tampoco se definió qué sucederá con los pliegos de 12 jueces (10 subrogantes) enviados por el Ejecutivo para cubrir vacantes en la Justicia, los cuales fueron entrevistados pero el jaldismo pidió pasar a cuarto intermedio para analizar caso por caso.
Atender el aspecto electoral es prioridad para el bloque Justicialista de Todos, por lo que tampoco se avizora una pronta sesión legislativa. Fuentes consultadas deslizaron vagamente una posible Labor Parlamentaria para la otra semana, pero eso no implicaría ir al recinto. Hasta ayer lo que sonaba con más fuerza era volver a sesionar hacia fines de julio: no hay que perder de vista que el 24 de julio vence el plazo para la presentación de listas de precandidatos.
En lo que sí se avanzó y -estaría prácticamente resuelto- es en el conflicto que se inició en abril entre los legisladores del bloque Lealtad Peronista y Osvaldo Jaldo por los 1.100 contratados dados de baja. En las últimas semanas hubo muchos avances entre el vicegobernador y el presidente de la bancada, Sergio Mansilla. “Está casi cerrado”, confiaron las fuentes.
Según pudo averiguar este diario, solicitaron a los 14 legisladores manzuristas que envíen un listado con su personal. En el medio habría algunas decenas de contratos depurados ya que eran nombramientos “heredados” de conformaciones anteriores.
Las fuentes, sin embargo, aclararon que la devolución será paulatina. También dijeron que como gesto se solicitó que se extinga el conflicto que hay en las comunas, en especial en la zona este. Aseguran que el vicegobernador advirtió que si ese condicionamiento no se cumple podría frenar el flujo de restitución del personal cesanteado por “reestructuración de bloque”.








