El presidente de la Cámara de Turismo de Tucumán, Héctor Viñuales, apuntó a que las restricciones en los vuelos afectan un elemento para la actividad: previsibilidad.
“La verdad es que claramente a partir de las medidas informadas por los medios, con el cierre de fronteras y las nuevas restricciones a los viajes, se genera una nueva incertidumbre en el sector, cuando estamos a nada de las vacaciones de invierno”, explicó Viñuales, quien además preside la Federación de Cámaras de Turismo de la República Argentina (Fedecatur).
“La Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA por sus siglas en inglés, nos ha manifestado por nota la preocupación por la restricción para que sólo puedan ingresar 600 personas por día, achicando el límite previo que teníamos de 2.500 a 3.000. Ningún país tiene un ingreso tan bajo diario de pasajeros. El conjunto de medidas afecta a las agencias de viaje y sobre todo genera incertidumbre. Se pone un freno a la recuperación del sector y abre incógnitas de cara a la temporada invernal que se aproxima”, consideró el dirigente empresario.
Las nuevas restricciones informadas por la Casa Rosada tienen por objetivo aumentar los controles para demorar el ingreso de la cepa Delta de covid-19, que se caracteriza por ser particularmente contagiosa respecto de las demás variables. “Quienes regresen del exterior están obligados a aislarse en los lugares que determinen los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante 10 días, contados desde el testeo realizado en el país de origen”, se estableció a través de sendos decretos de la Nación. Entre disposiciones, se estableció que la estadía en los lugares de aislamiento estarán a cargo del pasajero que retorne al país. El turismo extranjero continúa cancelado.
“Esta actividad, como muchas, necesita tener certidumbres porque se necesita planificar, contratar con tiempo, y afecta profundamente las expectativa de trabajo y de recuperación. Se trató esta situación en la reunión de la Cámara Argentina de Turismo. Charlamos sobre la expectativa de nuevas ventas, la información de los servicios, la posibilidad de viajes se ve afectada. La pérdida de conectividad establece un patrón negativo para el país, clausurando oportunidades para todo el sector turístico”, informó el dirigente empresarial. Y agregó: “Todos estos puntos los hemos planteado en sendas notas presentadas ante la Nación. Aguardamos una fecha de audiencia, realmente toda esta situación nos sigue agregando incertidumbre”.
“Tiene que haber turismo en pandemia, como se hace en todas partes. Obviamente que es turismo cuidado, restringido para que sea controlado con todo esto que ocurre, pero necesitamos tener certidumbre”, insistió.
Sin auxilio estatal
El Gobierno nacional informó que, a diferencia de los primeros meses de la pandemia en 2020, esta vez no adoptará medidas para repatriar a los residentes argentinos que se encuentren en otros países a la espera de poder retornar a Argentina.
La titular de Migraciones, Florencia Carignano, defendió las medidas adoptadas por Casa Rosada. Planteó que, al momento de viajar, cada una de las personas firmó una declaración jurada en la cual se hacía responsable de que estaba saliendo en medio de una pandemia y “asumían las consecuencias” de un eventual cambio en las condiciones de reingreso al país.
Sostuvo que el cupo diario es una “necesidad sanitaria” que tiene como prioridad evitar la llegada de la variante Delta y un eventual rebrote de contagios de coronavirus, que obligue a restringir con más severidad las actividades en el país.
La funcionaria nacional estimó que alrededor de 40.000 argentinos se encuentran afuera del país y que muchos consignaron entre el causal del viaje motivos turísticos. Del total, informó que la mayoría se encuentra en Estados Unidos, seguido por países de Europa y luego por la vecina Uruguay.
En el Gobierno opinaron que no pueden considerar como “varada” -como ocurrió en los comienzos de la pandemia- a ninguna persona que tenga problemas para volver, ya que no hubo una medida sorpresiva.
“Las personas que viajaron eran conscientes de que salían en una pandemia. Firmaron una declaración jurada haciéndose responsables económica y sanitariamente. Y también firmaron una declaración jurada en la que aceptaban las condiciones de reingreso que impone la República Argentina”, argumentó Carignano.








