GIGANTE. Una pantalla ya está colocada en Estadio Nacional de Pekín.

PEKIN, China.- Las calles de la capital China se preparan para celebrar los 100 años del Partido Comunista Chino (PCCh), un año y medio después del descubrimiento del primer caso de coronavirus, una pandemia que puso a prueba la disciplina y el trabajo colectivo de sus habitantes durante meses de encierro total y con reglas que continúan controlando la nueva normalidad.
El Partido Comunista, fundado por Mao Tsé Tung, en Shangai, cuenta con más de 91 millones de miembros, según la agencia noticiosa oficial Xinhua, muchos de ellos cuadros de base y servidores civiles.
Grandes tablones con el número “100” en rojo, con el símbolo de la hoz y el martillo, cuelgan sobre tiendas y calles transitadas, y exaltan el ascenso de China como potencia mundial.
El gigante asiático que -según información publicada en mayo de este año- tiene una población de 1.500 millones de habitantes, entró ayer una semana de celebraciones, para conmemorar el centenario y exaltar los logros de la segunda economía del mundo.
La efemérides se honrará con eventos en todo el territorio y actos centrales en Pekín, que culminarán el 6 de julio, con un festival en el estadio olímpico “Nido de Pájaro”, que estará encabezado por presidente del país, Xi Jinping, y al que están invitados embajadores de distintos países.
El presidente argentino, Alberto Fernández, es el único mandatario sudamericano invitado para hablar en el acto y lo hará en directo, via zoom.
Saliendo de la pesadilla
Las decoraciones del PCCh en espacios públicos, los arreglos florales y las calles atiborradas de personas muestran un escenario que se aleja bastante del de inicios de 2020, cuando la ciudad de Wuhan ocupaba los medios de comunicación más relevantes con información que alarmaba al mundo y desconcertaba por igual a todos los países. La noticia del paciente cero recordó a muchos ciudadanos chinos a noviembre de 2002, cuando el país se detectó el síndrome respiratorio agudo grave (SARS), que se extendió por 26 países y causó más de 8.000 contagios y 774 muertes.
“La primera sensación que tuve al conocer la noticia fue de cansancio...la experiencia de SARS todavía era reciente”, contó una profesora universitaria de Historia. La epidemia, ocurrida casi 20 años antes, tuvo menor impacto, pero obligó al Gobierno a aplicar restricciones similares.
“Cuando me enteré de la epidemia corrí a casa de inmediato y ayudé a mis padres a prepararse para lo que se vendría. Para febrero y marzo de 2020, todo había dejado de funcionar en las grandes ciudades, excepto por el gran supermercado para los productos básicos”, contó Shen, que trabaja en una institución educativa en Ianzhou, una ciudad del norte de China.
En tres meses, China había aplicado una respuesta de shock: confinamientos, cierre de fronteras y medidas como el uso del tapabocas, que sigue vigente a pesar de que son más de 1.000 millones las personas vacunadas.
En ese período también habilitó una aplicación de rastreo, con un código de salud vinculado a cada número de identificación personal y que aún es requerido al ingresar en algunas viviendas, hospitales, universidades, comercios y parques, o en el transporte público. Datos de cientos de millones de ciudadanos se cruzan en base a parámetros de geolocalización facilitados por los operadores para que el Gobierno pueda identificar el estado de cada código personal y analizar los movimientos en los 14 días precedentes para prevenir nuevos brotes. Con la mejora de la situación epidemiológica, el uso de la aplicación se relajó. (Télam-Reuters)
91 millones: el partido politico con más afiliados
El Partido Comunista Chino fue fundado por Mao Tsé Tung y otros 12 jóvenes, el 1 de julio de 1921 y gobierna al gigante asiático desde 1949. Es el partido político más grande del mundo. La política de apertura iniciada por Deng Xiaoping convirtió a China en la segunda economía del mundo. El crecimiento de China y su agresiva política económica causaron roces con los países de Occidente







