EN EL TEATRO SAN MARTÍN. En 2014 cantó y tocó con músicos locales.

En uno de los últimos shows que brindó en esta ciudad hizo la previa con bebida blanca en un pub (donde tuvo un incidente) y luego, en Lastenia, en el Ingenio del Arte, brindó un recital que puso a bailar y cantar a sus numerosos fans.
Willy Crook era un músico complicado: peleándose con la vida fue un emblema del rock que es más que rock, del funk. Del blues, del soul, aunque por supuesto, le temía a los géneros y a las etiquetas.
Cantante, saxofonista y líder de los Funky Torinos, integró históricas bandas del rock argentino como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota o Los Abuelos de la Nada. Falleció ayer a los 55 años, como consecuencia de un accidente cerebrovascular que sufrió el pasado 8 de junio.
Como solista, editó 11 discos, y participó de proyectos tan disímiles como Los Encargados, esa banda de pop integrada por Daniel Melero y Mario Siperman, entre otros, y que fuera echada de un escenario a piedrazos previa a la presentación de Riff, otro de los grupos de los que participó, demostrando su versatilidad da la hora de tocar el saxofón, relata la agencia Télam.
ADN musical
En su ADN musical llevaba el gen de la promiscuidad: fue soporte de Andrés Calamaro y Virus, pero también de sus admirados más grandes como David Bowie y la banda de James Brown.
“Si no volví antes a los escenarios es porque no tenía nada que decir. No es necesario estar por estar”, le respondió rápido Willy Crook a LA GACETA, en su última presentación en 2019, en el Teatro Rosita Ávila.
Habían pasado varios años de silencio artístico, instalado en Villa Gesell en donde hacía traslados de perros y, según afirma, literalmente olvidó por completo que era músico.
Una legión de fanáticos lo seguía en cada concierto: en el escenario, el músico se convertía en un gran seductor con sus contoneos que arrancaba alaridos y gritos de aprobación. No pocas veces había indicado que su música era “ideal para el sexo”.
En el Parakultural (ex La Zona) hubo una noche de 45° en que quedó exhausto y solo alcanzó a tocar siete temas pero aún así, arrancó aplausos ante centenares de funkys
Por streaming
Télam dice que en la actualidad, se encontraba interpretando los discos más importantes de su carrera, además de clásicos y versiones con su banda, tarea que a regañadientes también abordó por streaming. “Es muy frustrante porque impide la verdad de la situación que es algo tan sencillo como juntarse y tocar para gente que se junta a escuchar. Es muy frustrante por el espectáculo y, segundo y principal, porque nos tenemos mucho cariño en la banda, respeto, admiración. Hay una buena onda”, dijo.
“Lo que sí me enorgullece es que sí tenemos algo en común con los animales. No es la nobleza, desde luego, sino el peligro de extinción”, le declaró a Télam en su última entrevista, como si anticipara su partida en un mundo que ya no comprendía.







