VACUNACIÓN. La ministra Chahla y el gobernador Manzur hablan al recorrer el nodo instalado en el Hipódromo. ARCHIVO LA GACETA
Los tiempos electorales se aceleran en la Casa de Gobierno. Los viajes del gobernador Juan Manzur a Buenos Aires serán más frecuentes, según reconoció el propio mandatario, tras su encuentro con el presidente de la Nación, Alberto Fernández. La idea es clara: armonizar la campaña de tal manera de garantizar el triunfo del Frente de Todos en las elecciones del 14 de noviembre próximo.
Manzur ya comenzó a calentar los motores, el lunes pasado, en el Hipódromo, cuando presentó el programa de obras públicas para las 93 comunas rurales. En esa ceremonia hubo un reconocimiento de la tarea sanitaria en la pandemia de la Covid-19 al equipo sanitario que encabeza la ministra de Salud, Rossana Chahla. Lo del gobernador fue un sondeo acerca de los niveles de aceptación, dentro de las filas justicialistas, de la funcionaria provincial. Cosechó aplausos y despertó comentarios. “Chahla está nominada”. “La ministra está lanzada”. “¿Cuál será el futuro político de ella?”
Manzur encuentra en Chahla una posible postulante que puede ser tenida en cuenta como cabeza de lista de candidatos a diputados por el Frente de Todos en la provincia o bien formar parte de la nómina para el Senado. La ministra se mantiene en silencio. No piensa en hacer política, pero no podrá decirle no al gobernador en caso de que éste se incline por hacerle un ofrecimiento. El jefe del Poder Ejecutivo había recibido una encuesta que ponía a la titular de Salud en la órbita electoral. El sondeo la incluía con otro médico, el diputado Pablo Yedlin, uno de los posibles integrantes de la lista para la Cámara Alta. La encuesta fue encargada por un espacio opositor. Ahora, Manzur “mandó a medir” a la ministra para establecer cuánto pesa su imagen en la futura oferta electoral. Antes lo había hecho con otro ministro, pero, según pudo conocer LA GACETA, la imagen de ese funcionario era difusa en la consideración pública.
En pandemia, todos los ministros de Salud provinciales tienen una mayor exposición pública. No es un dato menor.
Más nombres
En carpeta hay otros nombres. Por ejemplo, el de la legisladora Sandra Mendoza, que encabeza el distrito provincial del partido del Trabajo y la Equidad (ParTE). La esposa del intendente de Famaillá, José Orellana, sería la pata albertista de la lista oficial. Otro dirigente que puede ser incluido en la nómina es el recientemente asumido gerente regional de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), Marcelo Santillán. El funcionario sería la cara del kirchnerismo en la boleta oficial.
El signo de interrogación se abre respecto del lugar que tendrá el jaldismo en la conformación de la lista de candidatos. El vicegobernador Osvaldo Jaldo aspira que Gladys Mendoza, esposa del intendente de Banda del Río Salí Darío Monteros, vaya por la reelección en Diputados. “Es natural que tengamos espacios dentro de la lista de candidatos”, avisó, por las dudas, el titular de la Cámara.
Sin embargo, la duda se plantea por los efectos de la puja que el presidente de la Legislatura mantiene con el gobernador. Esta situación puede llegar a dirimirse con la intervención de figuras nacionales. Incluso se habló de la probabilidad de que el mismo vicegobernador vaya en la nómina, de la misma manera que Manzur iría como suplente en la del Senado.
La mesa chica del oficialismo nacional (Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa) vienen propiciando acuerdos en todos los distritos del país respecto de las candidaturas, con el fin de evitar un desgaste en internas, observando lo que sucede en Juntos por el Cambio.
“El Frente de Todos es un frente diverso con distintas miradas, tenemos unidad en la diversidad, lo que nos permitió ganar una elección y llevar adelante un Gobierno con diferentes agendas y demandas”, dijo ayer el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en declaraciones a CNN radio, en las que ratificó que “el objetivo del frente seguirá siendo ese: conservar la unidad en la diversidad”.
Bajada de línea
El 14 de julio vencerá el plazo para la presentación ante la Justicia Electoral de los frentes. Diez días después el de las candidaturas con vistas a las Primarias Abiertas, Solidarias y Obligatorias (PASO). “Vamos a profundizar la tarea proselitista después de la segunda semana de julio”, transmitió el gobernador a sus colaboradores.
Insistentemente, Manzur reclamó a su gabinete que refuerce el trabajo. “Somos un equipo. No importa quiénes son los candidatos ni sus nombres; importa el proyecto que defendemos”, arengó respecto de la necesidad de obtener un triunfo en los próximos comicios para consolidar la gestión provincial y también la nacional.
Manzur apuesta al plan masivo de vacunación que, hasta el momento, ha llegado a los ciudadanos de hasta 30 años. Pero también quiere imprimirle un mayor ritmo a la obra pública, de tal manera que los meses previos a las PASO y a las parlamentarias del 14 de noviembre pueda inaugurar algunas de esas obras.
¿Y el 9 de julio?
Más cerca de la virtualidad
El Gobierno nacional oficializó ayer la prórroga hasta el 9 de julio, inclusive, de las medidas de restricción en todo el país, según las distintas zonas clasificadas en un “semáforo epidemiológico”, para mitigar el impacto de la segunda ola de coronavirus que atraviesa la Argentina. La publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 411/2021 en el Boletín Oficial de la Nación alimentó ayer en la Casa de Gobierno los comentarios respecto de que los actos conmemorativos del 205° aniversario de la Declaración de la Independencia están más cerca de la virtualidad que de la presencialidad del presidente Alberto Fernández en San Miguel de Tucumán.
Sucede que, en el semáforo epidemiológico nacional, la capital provincial está catalogada de alto riesgo sanitario. Por esa razón, el gobernador Juan Manzur viene señalando que la presencia del jefe de Estado nacional a esos actos dependerá de la reducción de los niveles de contagio. El DNU señala que el 9 de julio está encuadrado en las restricciones. Manzur tiene previsto viajar en los próximos días a Buenos Aires y es probable que haya encuentros con funcionarios de la Casa Rosada para coordinar los actos. El año pasado, Fernández encabezó la ceremonia desde la Quinta de Olivos y a través de una videollamada.








