IGUAL. El sector cárnico no ve cambios en la nueva decisión del Gobierno, respecto de la venta de carne al exterior.

La reunión que mantuvieron representantes del sector productivo con funcionarios nacionales, para solucionar el conflicto de la carne, arrojó resultados negativos. Así lo indica un comunicado emitido por autoridades de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que afirma que el Gobierno insiste en castigar al sector primario, que es quien resigna el precio de su producto para que el Estado -sin ningún esfuerzo- distribuya carne a precios especiales.
“Queda claro que el Gobierno ya tenía decidido continuar con la exportación cerrada. La única novedad es una alquimia de porcentuales para liberar una parte de esta, que en definitiva se traduce en menor precio para el productor”, afirmaron los directivos de CRA.
Añadieron que en la reunión se les ofreció participar en la confección de un plan ganadero. “Llevamos muchos años con incumplidas promesas como para saber que un plan ganadero realizable, eficaz y serio nace de un acuerdo político que lo haga sustentable en el tiempo y previsible para quien se dispone a invertir”, señalaron.
Subrayaron, además, que el precio de la carne no es el que genera la inflación, que complica desde hace décadas. “Afirmar lo contrario supone una mirada maniquea de la realidad. El Gobierno sostiene un plan económico que genera falta de trabajo y caída del poder de compra de la sociedad; no sólo en el rubro alimentos, sino en la totalidad de los bienes y servicios. En otras palabras, el precio de los alimentos resulta alto cuando la caída de ingresos y fuentes de trabajo constituyen la verdadera causa del desequilibrio”, dijeron. Y añadieron: “una rápida comparación con países vecinos permite ver con claridad el problema”.
Las autoridades de CRA volvieron a rechazar, enfáticamente, el esquema de exportaciones dispuesto. “Firmes en nuestra convicción de que será ineficaz y perjudicará a toda la cadena cárnica, sin resultados ciertos y duraderos en el precio en mostrador de la carne. En el tiempo quedó harto demostrado el fracaso de la receta de cierres, cupos y retenciones, y el costo de ese fracaso siempre lo pagaron los extremos de la cadena, productor y consumidor”, dijeron.
Sugirieron al Gobierno que revise la presión impositiva sobre toda la cadena para abaratar el precio de la carne. “Seguimos dispuestos al diálogo que posibilite encontrar soluciones de conjunto, pero para ello también se necesita que los gobernantes pongan punto final a su inoperancia y dejen de lado su prejuicio ideológico”, puntualizaron.







