Fertilizar: fundamental para la buena producción

Según expertos, realizar esta tarea en forma adecuada y oportuna en el cañaveral asegura el mejor rendimiento durante toda su vida económica.

TAREA FUNDAMENTAL. La plantación es una etapa importante en la vida de un cañaveral y representa una gran inversión económica; para que el proceso se realice de manera correcta se debe atender la aptitud agronómica de los suelos. la gaceta / foto de osvaldo ripoll TAREA FUNDAMENTAL. La plantación es una etapa importante en la vida de un cañaveral y representa una gran inversión económica; para que el proceso se realice de manera correcta se debe atender la aptitud agronómica de los suelos. la gaceta / foto de osvaldo ripoll
26 Junio 2021

La plantación es una etapa importante en la vida de un cañaveral y representa una gran inversión económica. Es por esto que se debe lograr una buena implantación del cañaveral, la cual estará determinada por una buena brotación y establecimiento temprano de tallos primarios. “Esto permitirá un mejor macollaje con una distribución uniforme y cierre temprano, con lo cual se logrará un mayor control de malezas y una alta población de tallos molibles a cosecha. Además, favorecerá a tener cepas vigorosas y de mayor longevidad”, explicó Luis Alonso, del subprograma Agronomía de la caña de azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).

Según el especialista, para que se logre una buena plantación, se debe tener en cuenta la aptitud agronómica de los suelos. Esta puede determinarse por medio de un análisis.

“El contenido de materia orgánica es un factor sustancial para el desarrollo del nuevo cañaveral, ya que esta aporta grandes cantidades de nutrientes al cañaveral; principalmente, nitrógeno. También se debe observar el contenido de fósforo, cuyo nutriente es muy importante para el normal desarrollo del cultivo”, explicó. Añadió que en aquellos casos en que el fósforo resulta escaso, los rendimientos serán bajos, dado que se tendrá poca población de tallos debido al escaso macollaje, tallos de bajo porte con poca elongación y el reducido crecimiento y desarrollo de las raíces.

Consejos

Los técnicos de la Eeaoc recomiendan que en aquellos lotes donde los contenidos de fósforo (según Bray Kurtz II) sean inferiores a 25 ppm, deberán ser fertilizados con fuentes fosfatadas. “Entre las fuentes de fósforo podemos citar al superfosfato triple de calcio y al fosfato diamónico como los más comunes. Actualmente se están estudiando nuevas fuentes de fósforo como ser los ortofosfatos”, indica Alonso.

Puntualizó que un aspecto a tener en cuenta en las plantaciones es el uso de enraizantes o inoculantes biológicos, los cuales presentan microorganismos benéficos para los cultivos.

Estos inoculantes mejoran el desarrollo y crecimiento radicular, favorecen a una mayor absorción de nutrientes y, como consecuencia, mejoran el desarrollo de los cañaverales. “En las evaluaciones realizadas por la Eeaoc se obtuvieron de dos a cuatro tallos más por metro, con incrementos de la producción de alrededor de un 20%”, puntualizó Pablo Fernández González, también integrante del subprograma Agronomía de la Eeaoc.

Añadió que otros compuestos con efecto enraizantes son los bioestimulantes, los cuales presentan microelementos como el zinc o el boro, cuyo efecto es mejorar la elongación de raíces, con lo que se favorece a una mayor expansión de estas en el suelo. “En las experiencias realizadas por nuestra institución se observó un incremento en la población de tallos de hasta dos tallos por metro, con un incremento promedio de un 18% en el rendimiento cultural”, dijo Fernández González.

Finalmente, los especialistas subrayaron que lograr mejores producciones en caña de azúcar está condicionado al uso de fertilizantes, ya que el suelo es incapaz de proveer todos los nutrientes requeridos por el cultivo. En otras palabras, una fertilización adecuada y oportuna de los cañaverales asegurará el logro de altas producciones durante toda su vida económica.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios