Un libro refleja vida y agonía de 38 bibliotecas - LA GACETA Tucumán

Un libro refleja vida y agonía de 38 bibliotecas

Sólo 12 reciben ayuda de la Conabip.

18 Jun 2021 Por Magena Valentié

La ruidosa caída del techo de la biblioteca Alberdi, en noviembre de 2019, disparó la preocupación por el estado de estas instituciones. Fue a partir de ese hecho que se hizo un relevamiento que determinó que de 38 bibliotecas populares de Tucumán, apenas 12 se encuentran activas y al día con lo que exige la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (Conabip). Por lo tanto la mayoría de estas entidades de gestión civil no pueden gozar de las ayudas estatales.

Dos hombres de la cultura, Jorge Gustavo Perera y Fernando Ríos Kissner, tuvieron la misión de recorrer cada rincón del territorio provincial en busca de bibliotecas populares. El trabajo, encomendado por el Ministerio de Gobierno y Justicia y el Ente Cultural les llevó tres meses. No fue tarea fácil. “La mayoría de ellas estaba cerrada, había que buscar el presidente o al delegado comunal para poder acceder”, cuenta Ríos Kissner. Se encontraron con un mundo de realidades diferentes.

Así como había bibliotecas muy activas como la del Círculo del Magisterio “Ana María Garmendia de Frías” (Las Heras 25) o “La Randa”, de Yerba Buena, que hacen una fuerte difusión de la cultura, se toparon con otras en total abandono.

“Nos dimos con bibliotecas que están cerradas o que no tienen local propio como la de Alberdi, que ha sufrido una inundación. Hay casos de comisiones directivas que se eternizan y se adueñan de los locales. Así pasó en Las Cejas, cuyo ex director corrió los libros y puso una forrajería. Los vecinos lograron recatar los libros y el local, que además tiene una enorme importancia porque cuenta con teatro y un club deportivo donde los chicos de las escuelas hacen educación física. Muchas veces falta un control por parte de la sociedad civil para que estas bibliotecas tengan un buen funcionamiento. Sería maravilloso que pudieran trabajar en una red virtuosa en beneficio de la comunidad”, reflexiona.

En villa de Leales, los investigadores se encontraron con un grupo de vecinos que habían recuperado la llave del local de la biblioteca popular que estaba en manos de una antigua comisión directiva. “Cuando los vecinos ingresaron vieron que faltaba parte del techo y que el material bibliográfico estaba en pésimas condiciones”, cuenta Ríos Kissner. La biblioteca de Santa Rosa de Leales estaba abandonada y cerrada. En Monteros, Santa Lucía y Aguilares visitaron instituciones ejemplares.

El estudio, acompañado con la historia y fotografías de cada biblioteca popular, fue publicado por el Archivo Histórico de Tucumán, en versión digital. Se lo puede solicitar a la dirección de correo electrónico [email protected]

Desde el ámbito público (Ministerio de Gobierno y Ente de Cultura) Ríos Kissner busca propiciar el interés y la participación “real” de la ciudadanía en la vida institucional de las bibliotecas. Alienta a que las instituciones se pongan al día con sus balances en Personería Jurídica y cumplan con sus estatutos para poder obtener la ayuda económica que presta la Conabip con fondos nacionales. Piensa que a las bibliotecas populares les espera un gran futuro en las comunidades, como focos de irradiación de cultura y de educación, por lo que deben incorporar tecnología. Arriesga que “si todas estuvieran en pleno funcionamiento y sincronizadas en su trabajo, tendrían una cobertura del 80% en la provincia a benefico de la comunidad”.

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