La SAT los eligió, pese a que debía pagar $ 69 millones más - LA GACETA Tucumán

La SAT los eligió, pese a que debía pagar $ 69 millones más

La empresa con participación estatal mayoritaria optó por la oferta de $ 232,8 millones de Garber (Gama) y Pasquini (Mak) aunque una firma había cotizado la misma obra en $ 163,4 millones.

14 Jun 2021 Por Irene Benito
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PLAN “RENOVACIÓN HISTÓRICA”. Guraiib (izq.) y Manzur visitan la obra de un colector cloacal el 8 de abril.

La Sociedad Aguas del Tucumán (SAT-Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria [SAPEM]) tuvo la posibilidad de pagar $ 163,4 millones por un nuevo colector cloacal para la zona oeste de esta capital, pero resolvió abonar $ 69,4 millones más. La decisión favoreció a la unión transitoria de las empresas (UTE) Gama SA y Mak SRL representadas respectivamente por Jorge Garber, presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, y Guillermo Pasquini. El acta de preadjudicación firmada por la jefa de Asuntos Legales, Valeria Abdo, y el gerente de Infraestructura y Planificación, Sergio López, indica que la UTE en formación recibirá $ 232,8 millones por esta obra pública.

FACSÍMIL. Acta de preadjudicación de la obra pública a Gama y Mak.

El nuevo colector para el área oeste es uno de los proyectos con mayor presupuesto de los 22 contratados de manera directa previo concurso de precios -sin licitación pública- por la SAT el año pasado con $ 900 millones aportados por la Nación. Esta obra y la proyectada para la zona norte constituyen el plan denominado “Renovación Histórica”. “Con una inversión (total) superior a los $ 530 millones, solucionará el problema de cloacas para 70.000 tucumanos”, había anunciado el gobernador Juan Manzur en abril, tras visitar los trabajos en marcha en el barrio Ejército Argentino junto al gerente general de la SAT, Augusto Jorge Elías Guraiib.

Según el acta de apertura de sobres, GM UTE (la sigla pertenece a Gama y a Mak) inicialmente había ofertado ejecutar el proyecto para la zona oeste por $ 235,3 millones, pero después reajustó la cotización hasta los $ 232,8 millones. El descuento colocó a la contratación directa ligeramente por abajo de los $ 233,4 millones que la SAT calculaba gastar en este colector. La firma Helpa SA presentó la oferta más baja: propuso construir la infraestructura para cloacas por el 70% del monto que solicitó la alianza de Gama y Mak.

Hasta donde trascendió, el método de adjudicación verificado respecto del colector oeste también fue aplicado para otorgar otras dos obras del paquete de 22 financiado con fondos del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa). Se trata de un par de tramos de la renovación de cañerías para agua potable. En estos supuestos, el empresario Julio Armando Díaz formalizó al menos ocho pedidos de explicaciones a la SAT a los fines de entender por qué si su compañía Migonorh SRL había ofrecido los precios más bajos, la SAPEM otorgó las obras públicas a compañías que cobraban más caro. En los dos trabajos en cuestión esto implicaba descartar un ahorro superior a los $ 5 millones. La impugnación de Díaz fue citada por el ex diputado peronista José Vitar como un caso testigo de las anomalías identificadas en la SAT, pero Díaz ya no podrá testificar: falleció por una infección de covid-19 el 21 de mayo de pasado.

Una semana antes, el ex diputado y presidente del partido Frente Grande pidió la investigación del mecanismo empleado por la SAT a la Justicia Federal -el caso ingresó a la órbita del fiscal federal N°1, Carlos Brito-. Según el dirigente peronista, el método que llevó a descartar las ofertas más baratas y, según su criterio, más convenientes para la comunidad y el erario, respondería a una organización que estaría destinada a pagar sobreprecios y retornos, y en la que presumiblemente habrían intervenido Guraiib y el titular de Gama SA que preside la Cámara, Garber.

El empresario y líder de la entidad que nuclea a los contratistas del Estado rechazó en términos generales las sospechas, y en contactos con la prensa defendió el proceder de la SAT. “La ley de obras públicas no dice que haya que adjudicar a la oferta más barata, sino a la más conveniente. La SAT adjudica como quiere. O sea, es todo para confundir”, había opinado el 22 de mayo. En esa entrevista, el empresario dijo que él no se había quedado con la obra más importante del conjunto, sino que integraba una UTE y afirmó que su compañía era la más grande de Tucumán.

En una carta documento remitida a Vitar, Garber afirmó que la solicitud de investigación era “falsa” y “difamatoria”, y que lesionaba su “buen nombre y honor”. El empresario ayer se excusó por motivos personales de hacer comentarios en particular sobre el colector y derivó el asunto a Pasquini (Mak), pero este también prefirió guardar silencio. Fuentes ligadas a la UTE enfatizaron que esta era la única de las oferentes que disponía de antecedentes para acometer la obra y que, tras la apertura de las propuestas, había aceptado llevar el precio por abajo del presupuesto oficial. Guraiib, por su parte, no respondió ni las consultas dirigidas a su persona ni las planteadas por intermedio de la responsable de comunicación de la SAT, Valeria Neme.

La posición de la UTE: por separado, los empresarios Garber y Pasquini prefirieron no hacer comentarios

Jorge Garber, socio de Gama SA y presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, dijo ayer que por motivos personales no estaba en condiciones de contestar preguntas acerca de la cotización de la obra del colector cloacal para la zona oeste de San Miguel de Tucumán y derivó el asunto a Guillermo Pasquini, el otro miembro de la unión transitoria de empresas que se quedó con el proyecto de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), pese a que ello obligaba a esta firma estatal a pagar $ 69,4 millones más que la oferta menor. Pasquini, a su turno, también declinó la posibilidad de hacer comentarios.

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