Qué pasará si Argentina vuelve a ser mercado de frontera - LA GACETA Tucumán

Qué pasará si Argentina vuelve a ser mercado de frontera

Los analistas consideran que la baja calidad institucional y la continuidad de los controles cambiarios ponen en riesgo la continuidad del país como emergente.

13 Jun 2021 Por Marcelo Aguaysol
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VIGILIA. El ministro Martín Guzmán y el presidente Alberto Fernández aguardan novedades de MSCI. Reuters

¿La Argentina dejará de ser emergente para descender a mercado de frontera? En menos de dos semanas (el 245 de este mes para ser más precisos) se conocerá la decisión de Morgan Stanley Capital International (MSCI) y esta calificación puede ser determinante para la llegada o la retracción de inversiones en el mediano plazo, señalan los economistas consultados por LA GACETA. Según la consultora GMA Capital, la Argentina se jugará la permanencia dentro de el pool de países emergentes, en el cual está desde hace tres años. Todos los indicios apuntarían a que se recategorizaría al mercado local como de frontera gracias a que los controles cambiarios se intensificaron desde la última evaluación en febrero de 2020.

Actualmente, la Argentina tiene una ponderación del 0,12% en mercados emergentes. En caso de convertirse en fronterizo, la participación ascendería a 11% dentro del nuevo grupo bajo el supuesto de que se mantuvieran la actual capitalización bursátil del índice de la Argentina y de las otras economías con este status. De esta forma, se posicionaría detrás de Vietnam y Marruecos como el tercer país con mayor incidencia en el índice, según la consultora. En términos de economía real, volver a la frontera no tiene ningún efecto, advierte el economista y Head of Strategy de GMA Nery Persichini. “Puede haber algún beneficio de corto plazo por el rebalanceo, pero no es lo mismo”, aclara. Otro aspecto importante, a su criterio, es que las “manos” que operan frontera son diferentes. Son fondos más especulativos y volátiles.

Con esta idea coincide Fernando Marengo, socio y economista Jefe de Arriazu Macroanalistas. Según el experto, descender no es una buena noticia para nadie, aunque puede ser la consecuencia de la insustentabilidad de la política económica nacional y una muestra más de la desconfianza que el país despierta en los mercados internacionales. Sin embargo, observa que los fondos de inversión tienen, en sus portafolios, una mayor cantidad de acciones de empresas de países libre de riesgo, aunque en términos técnicos, algunos de ellos deban comprar acciones argentinas, aún siendo fronterizo, por la ponderación que el país tenga dentro del índice de MCSI. “Desde esa óptica, puede darse que haya demanda de esos papeles que puedan hacer subir su precio, pero a todas luces, descender no es una noticia buena para nadie”, remarca.

Adrián Ravier, doctor en Economía Aplicada, indica por su parte, que lamentablemente, en la actualidad, la Argentina no se caracteriza por ser un país que tenga un buen nivel de Inversión Extranjera Directa, debido a la baja calidad institucional. “Si se llega a dar, bajar de categoría sería una lógica consecuencia de la política económica que venimos observando desde 2003 y que señala al inversor el alto riesgo que tienen sus capitales”, puntualiza. Ravier agrega que esa baja en la calificación implicará también una serie de complicaciones para la actividad económica que se traducirá en una escasa recuperación de otros indicadores como el de empleo o de pobreza.

Haciendo un poco de historia, el economista remarca que en la década de 1990, la inversión externa, al observar esta parte del mundo, se dividía en volcar capitales en la Argentina, en México y en Brasil. “Eso potenciaba el ingreso de inversiones para el crecimiento y la modernización de la economía argentina”, acota. Desde fines de 2001, con la debacle socioeconómica nacional, “esos capitales externos comenzaron a redistribuirse en otros países como Chile, Colombia o Uruguay, debido a lo que decía antes, la baja calidad institucional argentina y la constante decisión política de aislarse del mundo, sumado a los desequilibrios fiscal, monetario y cambiario que ampliaron el nivel de riesgo”, agrega.

La política, al revés

Una baja en la calificación será consecuencia del abuso que la política realizó respecto de los controles de cambio, afirma a nuestro diario el economista y consultor Eduardo Robinson. “Estamos haciendo todo al revés de lo que dicen los manuales de economía para evitar caer de ponderación como mercado”, expresa el especialista. Según su observación, de bajar a mercado de frontera, no habrá consecuencias demasiados relevantes en el corto plazo para la Argentina, “ya que, lamentablemente, seguimos siendo irrelevantes en el mercado global de capitales”. “No tenemos un peso específico, ni somos actores preponderantes en el contexto internacional de capitales, porque no se toma deuda ni se atraen inversiones”, especifica.

Robinson, no obstante, advierte que cuando comience a esfumarse los efectos de la pandemia de la Covid-19 en la economía, el mundo se recuperará, los mercados emergentes potenciarán su crecimiento dentro del mercado para recuperarse con mayor velocidad recibiendo inversiones financieras y por acciones, pero será escuálido el ingreso de esos capitales en mercados de frontera.

“Si la Argentina se ubica como mercado marginal, como estuvo antes de 2018, un fondo de inversión exterior explorará más sus posibilidades en países de América latina que sean menos riesgos. Si baja su nota, la Argentina saldrá del radar de atracción de capitales, en acciones, particularmente”, expresa, perdiendo lo que se denomina profundización financiera.

El economista puntualiza que los bancos son transaccionales, con poco crédito hacia el sector productivo, una consecuencia directa para que la Argentina pierda fuente de financiamiento externa y también en el mercado interno de capitales.

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