Cartas de lectores I: la seriedad de Jesús - LA GACETA Tucumán

Cartas de lectores I: la seriedad de Jesús

10 Jun 2021

Todos sabemos que es muy poco común encontrar retratos de Jesús sonriendo. Esto, porque el arte, en todo tiempo y en todas sus expresiones, respetó la obra de Dios en la persona de Cristo y le dio la seriedad que le corresponde. ¿Y cómo no iba a suceder eso si las enseñanzas de Jesucristo, entre muchas otras cosas más, edifican, enseñan, persuaden, exhortan, motivan, transforman, guían y elevan al hombre al nivel de trascendencia? ¿Si su vida y obra lo despegan del mundo, de lo meramente terrenal, para elevarlo al cielo? A la obra de Jesús no hay palabras suficientes para describirla. En el prólogo del “Tratado de la desesperación” (Sören Kierkegaard), entre otras cosas, dice: “Todo conocimiento cristiano, por estricta que sea su forma, es y debe ser inquietud; pero esa inquietud misma edifica. Esta inquietud es el verdadero comportamiento con respecto a la vida, con respecto a nuestra realidad personal y, por consiguiente, para el cristiano, es la seriedad por excelencia. La altivez de las ciencias imparciales, lejos de ser una seriedad todavía superior, no es para él más que farsa y vanidad. Pero lo serio es edificante”. Al ver a Jesús con la seriedad característica con la que se lo ve en las imágenes, el arte y los artistas nos dan la pauta de que lo han presentado a través de la historia, como la encarnación de la frase que dice: “Con esto no se juega”. Obviamente, con absoluta y justa razón. Así, la aparición de Cristo en nuestras vidas, nos tiene que seguir apremiando, obligándonos a reaccionar frente a la realidad circundante.

Daniel E. Chavez

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