
FUTURO. Los comicios estuvieron cruzados por la esperanza de salir de la crisis económica, sanitaria y política.

LIMA/TACABAMBA, Perú.- Los peruanos acudieron ayer a las urnas para elegir su próximo presidente entre el socialista Pedro Castillo y la derechista Keiko Fujimori, una contienda con final ajustado, en un país profundamente dividido y que está sufriendo el brote del coronavirus más letal del mundo.
Ambos candidatos y el presidente interino, Francisco Sagasti, pidieron que se “respete la voluntad popular”; sea quien sea que gane las elecciones. Los llamados a la tranquilidad tienen sentido en los comicios más polarizados en décadas en el país, que sale de una tormenta política con renuncias de presidentes, protestas y denuncias de corrupción contra políticos.
La oficina electoral indicó a los ciudadanos que acudan a votar de forma escalonada, en un intento por evitar que se acumulen grandes multitudes, pero aún así, había largas colas en los centros de votación y se reportaban demoras y obstáculos.
Castillo, un profesor de primaria de 51 años que propone reescribir la Constitución de Perú para fortalecer el papel del Estado en la economía, se ha convertido en la sorpresa de la elección y su ascenso ha puesto nerviosos a los inversionistas y las elites más acomodadas del país minero.
Fujimori, de 46 años e hija del encarcelado ex mandatario Alberto Fujimori, promete mantener el modelo de libre mercado, en su tercer intento por llegar al poder y convertirse en la primera mujer que preside a Perú.
Lima, la capital, es el lugar donde Fujimori tiene más apoyos, mientras que en las zonas rurales muchos votan por Castillo, a quien identifican con los pueblos marginados.
El nivel de polarización es tal, que la elección podría definirse a muchos kilómetros del país. Según el diario “El Comercio”, los peruanos que votan en el extranjeros podrían ser clave para definir el balotaje en el país de 25 millones de electores y 32 millones de habitantes.
En el extranjero hay casi un millón de peruanos, o un 4,0% del padrón electoral, pero el ausentismo es alto. En la primera ronda del abril, el voto del extranjero representó un 0,8% del padrón, en medio de las restricciones por el coronavirus. El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, Piero Corvetto, afirmó que ahora se espera que sean el 1,5% de peso electoral.
Estados Unidos, España, Argentina y Chile concentra el 70% de los electores peruanos en el extranjero, donde históricamente han ganado los candidatos conservadores o de derecha. "Allá hay un potencial importante y podría inclinar la balanza", dijo Manuel Saavedra, director de la Compañía Peruana de Investigación de Mercados y Opinión Pública (CPI).
Votar en Perú es obligatorio bajo pena de multa de hasta 25 dólares. La oficina electoral anunció que ofrecerá su primer resultado parcial a las 23.30 hora local (1.30 de Argentina). (Reuters)
Argentina: el tercer país con más votantes habilitados
La votación en Argentina se realizó entre las 8 y las 16. En Buenos Aires se habilitaron nueve colegios electorales. Según los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales peruana, en Argentina hay 143.189 ciudadanos peruanos habilitados para votar, lo que lo convierte en el tercer país con mayor número de votantes en el extranjero, solo superado por Estados Unidos (309.602) y España (152.212). En toda América se instalaron 2.253 mesas electorales.







