
La nota del domingo sobre la oferta de Enrique Piñeyro al Gobierno nacional y a las provincias, de poner a disposición sin cargo alguno, el Boeing de su propiedad para traer de donde fuere las vacunas anticovid que hagan falta para inmunizar a todos los argentinos sin distinción de clase, género o status, es un increíble ejemplo de solidaridad. Merece el reconocimiento a nivel de “Ciudadano muy distinguido”. Su ejemplo fue muy bien elogiado y destacado en la nota a plena página completa, como debe ser, y me permito felicitarlo. Estamos viviendo momentos de gran corrosión moral y este ejemplo es un baldazo de agua fresca para muchos que se hacen los distraídos, abriendo la boca sólo para comentar lo mal que estamos y punto. Lo que ennoblece más al Sr. Piñeyro es que es argentino naturalizado, pues nació en Italia y ahora está residiendo en España. ¿Qué interés puede tener en lograr votos de nadie? Él mismo lo aclara. Su desprendimiento es, por lo tanto de superior nobleza y ojalá sea ponderado como ejemplo porque nace de la bondad en acción, no en promesas. Ojalá este abierto sendero de solidaridad pueda encaminar a otros a seguirlo. De mi parte, un gran aplauso.
Darío Albornoz
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