CANSANCIO EN EL PLANTEL PROFESIONAL. El desborde de pacientes con covid en los nosocomios del sur está fatigando a los médicos. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL
El aceleramiento exponencial de casos críticos de covid-19, y que necesitan internación, ponen al borde del colapso a los centros asistenciales públicos y privados del sur tucumano que, en su mayoría, tienen ocupadas el 100% de sus camas.
En Monteros, el hospital y los sanatorios desde hace días permanecen sin disponibilidad de camas para internación. Por esa razón comenzaron a habilitar nuevos espacios de atención. Ahí los médicos denunciaron que hay un comportamiento social que incrementa los contagios frente a la falta de controles. La situación se complica en razón de que las nuevas cepas que circulan en esta segunda ola son más contagiosas y agresivas. Además ataca a un grupo etario más joven.
La directora del Área Programática Sur del Siprosa, Marcela Figueroa, confirmó a medios periodísticos que entre estas variantes virales apareció la de Manaos, luego de conocer los resultados de unos estudios realizados a un grupo de infectados. “Hemos advertido que coexisten varias cepas y que son muchos más agresivas y contagiosas que las del año pasado. Antes en una familia había un enfermo y con los cuidados correspondientes la enfermedad no avanzaba. Sin embargo, ahora vemos que una vez que el virus ingresó a una casa todo el grupo de ocupantes se transforma en positivo”, explicó la profesional.
En las últimas semanas los testeos arrojan un nivel de contagios de entre el 30 y 35%. En febrero y marzo era del 15%.
La infectóloga Adriana Bueno contó que en el Hospital Regional “Miguel Belascuain” se trabaja con un 100% de las camas ocupadas casi toda la semana y hora. “Es un trabajo tremendo y con la desesperación de pacientes que necesitan atención en terapia intensiva. Nos está costando contener este flujo creciente de pacientes. El sector privado alivia un poco la situación, pero toda la gente viene al hospital”, relató.
La trabajadora también contó que aunque algunos pacientes cuenten con obra social piden ser atendidos en el nosocomio y no ser derivados a clínicas. Pero, desafortunadamente no cuentan con capacidad física ni el recurso humano capacitado necesario para la atención de esta patología. “Colapsar es una palabra que evitamos utilizar, pero estamos ahí nomás. Tener que hacer sentar a una persona en una silla para darle un poco de oxígeno hasta poder llevarla a la guardia que está llena de gente. Es toda una guardia covid. Se traslada a los no contagiados a otra parte, que es mínimo pero igual están porque la gente con otras patologías llega buscando atención”, enfatizó. Y agregó: “estamos mal. Nos reunimos el personal sobre todo con el fin de generar un clima de trabajo adecuado. Es que todos estamos pasados de vuelta, agotados. Tanto es el desborde de pacientes que una sala clínica se tuvo que transformar en una terapia intermedia” apuntó.
El médico Enrique Racedo, ex integrante del Comité de Emergencia de Monteros, afirmó que tanto el hospital público como el privado tienen ocupadas el 100% de sus camas con pacientes críticos. “Esta es una situación inquietante, no solo por la cantidad de gente contagiada que requieren internación, sino también porque el comportamiento social no ayuda y no se advierten controles”, sostuvo el profesional.
Finalmente, Racedo indicó que en el sanatorio de su propiedad se vio obligado a ampliar el sector de atención de pacientes covid ante la grave crisis sanitaria generada por la segunda ola.








