EL ORIGEN. Antes de ser Cruella de Vil, el personaje que interpreta Emma Stone era Estella, una estafadora.
Mañana será lunes, pero para los cines tucumanos se transformará en jueves. Es que ese día es el tradicional para los estrenos locales, pero el confinamiento dispuesto durante la semana que concluye hoy impidió que la cartelera se renueve. Las salas reabrirán con un ansiado título: “Cruella”, la película de acción real que relata los orígenes de uno de los personajes paradigmáticos de la maldad, la siempre temible Cruella de Vil, aquella que quería tener un abrigo con la piel de 101 dálmatas.
La pelea entre la pantalla grande y el streaming tuvo un ganador por las nuevas restricciones sanitarias: Disney+ lanzó este filme en su plataforma premium el viernes, en un esperado lanzamiento que estuvo reservado para sus suscriptores, quienes además debieron pagar un extra para acceder a verla ($1.050 para disfrutarla cuantas veces se quisiese hasta el 11/06 de junio). Así que las salas corren desde atrás, más aún cuando hay sitios piratas que la tienen en su repertorio. Sin las restricciones dispuestas, los cines hubiesen podido proyectar las imágenes en pantalla grande un día antes que la plataforma. Y en términos de ingreso, no es poca cosa cuando se habla de un ansiado producto protagonizado por Emma Stone y Emma Thompson, y dirigido por Craig Gillespie. A no confundir: la calificación oficial no es para niños, sino para mayores de 13 años.
Por el momento, “Cruella” se anuncia en los complejos Atlas Vía 24 (24 de Septiembre 757) a las 15, 18 y 21 y en el Terminal de Ómnibus (Brígido Terán 250) a las 15.50, 18.40 y 20.20; y en los Cines del Solar (avenida Aconquija 1.336, Yerba Buena) a las 15.20, 16, 18, 18.40 y 20.40. Las otras salas no anunciaron si reabrirán mañana.
Ambientada en el Londres en la década del 70, la trama aborda el inicio de Cruella como personaje, quien pasa de ser una estafadora apasionada por la moda y el diseño exclusivo, a enfrentarse a la inescrupulosa baronesa von Hellman luego de haber sido su pupila cuando se llamaba Estella y vivía en la calle.
De este modo, los roles se redefinen: la joven bandida no fue cruel desde siempre, sino que debió endurecerse en su adultez para enfrentar a la verdadera villana de turno, la mandamás del momento y palabra sagrada de lo que debía vestirse.
Precisamente, los exuberantes vestidos tienen un lugar privilegiado en la película. La idea y realización del vestuario fue encomendada a Jenny Beavan, quien ya ganó dos premios Oscar en el rubro (con “Mad Max: furia en el camino” y “Un amor en Florencia”) y muchos especialistas mencionan su candidatura para un tercero el próximo año. El personaje principal luce 47 looks diferentes (con sus clásicos blanco y negro como dominantes y algunos toques punk, que integran también su banda sonora) y su antagonista, 33. También se usaron más de 230 pelucas en la filmación.
En el elenco tercia Paul Walter Hauser, quien -en diálogo con la agencia Télam- precisó que el filme “trasciende los encasillamientos de películas para chicos”. Desde su rol de Horace, uno de los leales secuaces de Cruella en su época delictiva, se plantea si el espiral descendente del personaje central no lo arrastrará consigo a un terreno peligroso. “La producción honra a los animales, los colores y cierta estética visual de los dibujos animados, y tiene el giro novedoso de su banda de sonido de rock and roll y el movimiento de la cámara”, afirmó.
Si las escenas poscréditos finales son entendidas como promesas de futuros filmes, se está ante el inicio de una nueva y auspiciosa saga, que permitirá repensar varias historias ya clásicas.








