LO MÁS ESPERADO DE 2022. HBO publicó la primera imagen de la precuela de “Game of Thrones”.
El mapa del streaming se reconfigura día a día, al ritmo que imponen las corporaciones más poderosas del entretenimiento global. La batalla que libran Netflix y Disney por la supremacía en el mercado suma un tercer jugador, el único con la capacidad necesaria para pelearles palmo a palmo el número 1 y superarlos en el mediano plazo: el gigante AT&T. La movida anunciada esta semana por AT&T es audaz, ya que acordó la fusión de uno de sus buques insignia, la compañía WarnerMedia, con otro peso pesado como Discovery. Es una operación que mueve 43.000 millones de dólares y cuyas múltiples derivaciones pronto empezarán a conocerse.
La combinación de contenidos audiovisuales que propone esta megafusión supera con creces a Netflix y a Disney y esa es la carta fuerte del mazo. Basta con sumarle a las propuestas de Discovery en materia de documentales, investigación, gastronomía y turismo el portafolio de HBO, integrado por franquicias como el universo de superhéroes de DC, Harry Potter y Game of Thrones. A esto se agrega la CNN, la cadena noticiosa más grande del mundo, la pata infanto-juvenil de Cartoon Network y el abanico de TNT, que en Estados Unidos pisa fuerte gracias a las transmisiones del béisbol y de la NBA.
Uno de los objetivos centrales de la movida es conseguir una expansión masiva en el streaming. Allí Netflix y Disney llevan la delantera, mientras HBO y Discovery siguen siendo actores relevantes en la TV por cable, un modelo de negocios que retrocede ante la potencia de los servicios on demand. Si bien es cierto que ambos cuentan ya con sus plataformas (HBO Max y Discovery+), hasta aquí no les había alcanzado para saltar por encima de los 100 millones de suscriptores. Ahora el panorama cambia.
Próximos pasos
¿Y qué sucederá, justamente, con HBO Max, cuyo desembarco en la Argentina está previsto para el mes próximo? Por el momento el plan sigue en pie. Al menos no se anunció la creación de una plataforma unificada (se habla de Discovery Max, aunque ¿a quién se le ocurriría prescindir de la marca HBO?), pero lo lógico es seguir ese camino. De lo contrario no dan los números.
Veamos. Hace tiempo que Netflix perdió el ritmo de crecimiento que lo había caracterizado. La curva se amesetó, inevitable producto de la competencia. Hoy cuenta con 203 millones de usuarios, mientras Disney sube a mucha mayor velocidad y en el último reporte contabiliza 156 millones de suscriptores, combo en el que anota a Disney+, a la plataforma Hulu (no disponible en Argentina) y al streaming de ESPN.
La meta de Disney es ambiciosa, ya que se enfoca a desbancar a Netflix en 2023 o a más tardar en 2024. El cálculo obedece al aumento exponencial de contenidos de sus franquicias que se propone estrenar. Este es un año de transición, en el que está stockeándose de películas y series originales de Marvel y de Star Wars, cuyos rodajes están desarrollándose en simultáneo alrededor del mundo.
Las estrellas
Este es un terreno en el que HBO tiene todo para decir. Para empezar, los usuarios de HBO Max están disfrutando los estrenos más potentes de Warner en simultáneo con los cines. Sucedió con “Wonder Woman 1984”, “Mortal Kombat” y seguirán, entre otros tanques, la remake de “Dune”, la nueva “Space Jam”, con LeBron James en el papel que hizo Michael Jordan en los 80, el thriller de terror “Malignant” y el musical “In the heights”.
David Zaslav, ungido CEO de la fusión WarnerMedia-Discovery, mencionó en varias entrevistas -y sin dar muchos detalles- a Batman, a Superman, a la Mujer Maravilla y el resto del panteón de DC. Como un recordatorio de que cuenta con artillería pesada. Habrá que ver si, como hace Marvel con Disney+, el futuro de esos superhéroes combinará el cine con la televisión
Por lo pronto, HBO estrenará en 2022 “La Casa del Dragón”, nueva serie ambientada en el mundo de “Game of Thrones”, con la que aspira a reavivar la hoguera entre los fanáticos. Esta precuela, que narra la saga de la familia Targaryen, puede catapultar mucho antes de lo previsto el número de suscriptores de la plataforma. Tal vez cerca de las alturas que comparten Netflix y Disney.
Y ni hablar si se sumara más pronto que tarde un revival de Harry Potter, tal vez con la publicitada historia de los fundadores de Hogwarts, la escuela que educa a magos y brujas.
Cuestión de números
Lo que no les falta a Warner y a Discovery es capacidad de financiamiento. Entre ambos conglomerados, este año tienen previsto gastar 20.000 millones de dólares en producciones originales. Más que Netflix, que presupuestó 17.000 millones en ese rubro. Claro que Warner y Discovery tienen más bocas que alimentar, porque más allá del streaming no piensan ceder su posición dominante en la TV por cable. Y son muchos los canales que requieren material.
Hay muchísimos puntos que quedan por aclararse, razonables tratándose de una operación de estas características. Por ejemplo, qué sucederá con las divisiones de Warner que controlan la producción de películas, los cómics editados bajo el sello DC y, en especial, la otra gallina de los huevos de oro: el desarrollo de videojuegos. Los sub25 cada vez menos filmes, series y deportes en vivo, lo suyo es la industria del gaming, nicho que genera miles de millones de dólares hoy. Y ni hablemos de las proyecciones para los próximos 20 años.
Todas estas noticias pegan en los de arriba, como Netflix y Disney, y en los de abajo, conscientes de lo compleja que se les dibuja la ruta del crecimiento. Amazon anunció una oferta de 9.000 millones de dólares por la icónica compañía MGM, lo que le reportaría un extraordinario catálogo de clásicos y algunas franquicias, empezando por la de James Bond y la de Rocky. Habrá que ver las reacciones de Apple TV+, Paramount+ y Peacock, cada una con un plan de negocios y un segmento de mercado bien apuntado.
En síntesis...
Pero son demasiados cocineros revolviendo la misma sopa, que es la billetera del ciudadano de a pie, a quien la sobreoferta de contenidos abruma y hasta confunde. Y no es un juego para todos. El de la plataforma Qubi fue debut y despedida, y YouTube abandonó su intención de pelear en este segmento, derrota cuyo símbolo fue la entrega de la serie “Karate Kid” a Netflix. ¿Quién tiene el aguante económico y el tiempo para sostener tantos servicios de streaming? La respuesta va develándose mes a mes, en el marco de una guerra entre gigantes.








