FAVORITO. El actual primer ministro Mario Draghi (derecha) necesita dos tercios de los votos para seguir en el cargo. ARCHIVO

ROMA,Italia.- Los líderes de las 20 mayores economías del mundo iniciaron una cumbre mundial sobre salud, en la que se esperaba que los fabricantes de medicamentos prometan suministros de vacunas a precios reducidos para las naciones más pobres, con el fin de ayudar a acabar con la pandemia de covid-19.
En un comunicado final, los líderes pidieron transferencias voluntarias de licencias y tecnología para permitir un rápido aumento de la producción de vacunas. Pero no hubo consenso, ante la presión de Estados Unidos y otros países para que se renuncie a las valiosas patentes de las vacunas.
Sin embargo, Pfizer y BioNTech se comprometieron a poner a disposición de los países más pobres 1.000 millones de dosis a un precio reducido este año. Otros 1.000 millones de vacunas se suministrarán en 2022, dijo el jefe de la compañía, Albert Bourla.
Johnson & Johnson prometió 200 millones de dosis a COVAX, un programa de reparto de vacunas codirigido por la OMS, mientras que la UE prometió 1.000 millones de euros (1.200 millones de dólares) para levantar centros de fabricación de vacunas en África.
En tanto, el presidente de China, Xi Jinping, prometió 3.000 millones de dólares durante los próximos tres años para ayudar a los países en desarrollo a recuperarse de la pandemia y propuso la creación de un foro internacional sobre cooperación en materia de vacunas.
El evento virtual, organizado por la Comisión Europea e Italia, que ocupa actualmente la presidencia temporaria del G20, es la primera cumbre importante centrada en cómo superar la crisis sanitaria y prevenir futuros desastres de este tipo.
"Mientras nos preparamos para la próxima pandemia, nuestra prioridad debe ser garantizar que superemos la actual. Debemos vacunar al mundo, y rápido", dijo el primer ministro italiano, Mario Draghi, en la apertura.
Si bien las campañas de inoculación avanzan velozmente en muchas naciones desarrolladas, lo que ha contribuido a provocar un drástico descenso de los nuevos casos, muy pocas vacunas han llegado a los países menos desarrollados, donde el virus sigue haciendo estragos.
En la reunión participaron los presidentes de China, India, Francia y Sudáfrica, junto con los directores de organizaciones multinacionales, el filántropo estadounidense Bill Gates y numerosos expertos en salud.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no figuraba entre los oradores, según los organizadores. El gobierno de Biden apoyó a principios de mayo el pedido para que se renuncie a las patentes de las vacunas para la covid-19, con la esperanza de que eso impulse la producción y permita una distribución más equitativa de las dosis en todo el mundo.
La propuesta del Fondo Monetario Internacional (FMI) consistió en un plan de 50.000 millones de dólares, con la meta de vacunar al menos 40% de la población mundial para fines de 2021.
“Nuestra propuesta fija objetivos, estima los requisitos de financiamiento y establece una acción pragmática”, dijo la directora del FMI, Kristalina Georgieva.
Además, de cara a una recuperación económica mundial sostenible a largo plazo, el plan apunta a que al menos 60% de la población mundial esté vacunada para el primer semestre de 2022.
La estimación de 50.000 millones de dólares es una combinación de al menos 35.000 millones de dólares en subsidios, más recursos de los gobiernos y otros fondos, detalló el FMI.
El monto parece muy modesto en comparación con los planes de estímulo masivo implementados por países ricos, como Estados Unidos, que aprobó 1,9 billones de dólares a fines de marzo.
“Uno de los mensajes clave de nuestra propuesta es que la cantidad necesaria no es muy alta”, enfatizó Gita Gopinath, economista jefe del FMI, dado que ya se realizaron las costosas inversiones para desarrollar vacunas.
Hasta la fecha se han administrado unos 1.530 millones de dosis en todo el mundo, pero sólo alrededor del 1% de ellas en África, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
"Deberíamos bajar la cabeza de vergüenza", dijo el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa, uno de los líderes que intervino en una cumbre especial del G20.
"Estamos en una guerra global contra una pandemia. Hay que utilizar todas las armas sin esconderse detrás del beneficio económico, a costa de las vidas de las personas", añadió. (Reuters-Télam)







