El coaching musical es una nueva práctica en Tucumán - LA GACETA Tucumán

El coaching musical es una nueva práctica en Tucumán

Guadalupe Márquez, coach ontológica, investiga sobre el tema y aplica esta meditación con ondas binaurales en sus consultantes.

15 May 2021
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EN SU CONSULTORIO. La coach Guadalupe Márquez. la gaceta / foto de josé nuno

Al igual que muchas actividades, el coaching va cambiando, adaptándose, encontrando nuevas formas y métodos de aplicación. Una de estas formas es el “coaching musical”, que encontró su desarrollo en Tucumán a través de Guadalupe Márquez, una especialista en coaching ontológico que decidió investigar sobre el tema y aplicar esta nueva metodología en sus consultantes. “Hasta el momento los procesos fueron buenos, la gente que viene es por recomendación de otros que ya pasaron por el coaching musical”, dijo Márquez en una entrevista con LA GACETA.

“La base del coaching musical es trabajar sobre las vibraciones porque somos vibraciones, todo tiene una vibración. Entonces lo que hace esta terapia es generar estados alterados de conciencia para que la gente pueda echar luz a esos espacios dentro suyo. Y al darle claridad a nuestro inconsciente se sistematiza la manera de alcanzar el objetivo propuesto”, explicó.

El coaching puede servir, entonces, para que una persona identifique con mayor facilidad qué le está pasando y, a partir de eso, trabajar sobre ese sentimiento. Según la experta, lo importante del proceso es que se descubre para qué ese sentimiento está en uno y cómo reaccionar al respecto.

Psicología y coaching

“Los procesos de coaching siempre son cortos, no es como ir a un psicólogo. La diferencia entre el coach y el psicólogo es que el coach trabaja en el aquí y ahora con seres sanos, no con personas que tengan patologías porque no es algo que nos compete. Los psicólogos trabajan con el pasado de la gente y con las patologías”, identificó Márquez como la diferencia más importante entre un tipo de terapia y otro.

A su vez, los procesos de coaching son más cortos que la terapia con un psicólogo. Según aseguró Márquez, el coaching ontológico suele durar entre seis y nueve sesiones, cada una de alrededor de 45 minutos.

Por su parte, el coaching musical suele ser incluso más corto: “al ingresar al cerebro desde un lugar no invasivo es como que sin darse cuenta el consultante se ‘ablanda’, se deja llevar”.

Viaje en uno mismo

Para llevar a cabo una sesión de coaching musical es importante relajarse y dejarse llevar. Cuando comienza la sesión uno debe buscar una posición cómoda, cerrar los ojos, escuchar lo que dice el coach y seguir sus indicaciones.

Antes de comenzar la sesión Márquez hace ciertas preguntas y, a partir de las respuestas y de lo que se quiera trabajar, elige la música con la que realizará el proceso. Una vez que empieza la sesión ella conduce al consultante por una especie de “viaje dentro de sí”.

En primer lugar guía la respiración para entrar en un estado de relajación, Luego comienza un recorrido por distintos puntos de la mente en que la coach y la propia imaginación van llevando al consultante.

En ese momento, Márquez hace hincapié en alguno de los cuatro elementos (tierra, aire, agua y fuego) que utiliza en la programación con hipnosis para que la persona esté verdaderamente conectada con su mente.

Luego de 45 minutos o más de meditación guiada la coach guía a la persona nuevamente hacia su respiración para, de a poco, finalizar la sesión.

Música binaural

Para realizar este tipo de coaching no se utiliza cualquier música, sino una en especial: la música binaural. “Son ondas en diferentes hertz que activan el cerebro según lo que la persona requiera”, indicó Márquez.

“Las ondas que elijo siempre dependen de lo que se quiera trabajar. Por ejemplo cierta combinación de ondas alfa sirven para dormir o tranquilizarse. Después están las ondas beta que son para ‘bajar’ un poco; las ondas delta son para generar espacios muy profundos de introspección. Cada música va a tener un lugar”, finalizó la experta.

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