Jaldo, el candidato - LA GACETA Tucumán

Jaldo, el candidato

12 May 2021 Por Juan Manuel Asis
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El vicegobernador, ¿desarma o se arma? Cuando ayer presentó a su lado a funcionarios renunciantes del gabinete del “mellizo” José Orellana y a concejales famaillenses sumándose a su espacio político, lo que Osvaldo Jaldo hizo fue, más que nada, mostrar que el “jaldismo” no se achica, sino que crece en estructuras territoriales. Esta movida de estantería, un tanto sorpresiva, fue un mensaje directo a Manzur con un afectado colateral: el intendente de Famaillá. Orellana fue un medio para avisarle al gobernador que la pelea por la conducción del peronismo no está acabada. O por lo menos que él no se rendirá. Rodeándose de “compañeros” intenta atenuar las acusaciones de jugar para la oposición que le arrojan desde las huestes manzuristas o de traidor. Algo a lo que el titular del Ejecutivo no se anima aún; sólo apela al manual de conducción del peronismo para justificar que él es quien lidera al PJ. Y que, por lo tanto, su compañero de fórmula debería someterse a ese ABC del justicialismo y agachar la cabeza. Justamente este aspecto es lo que vuelve interesante la pelea entre Manzur y Jaldo, porque lo hacen para dirimir quién conduce hoy y quién comandará mañana el peronismo. Cruce temporal de intereses. El jefe provincial no quiere a su compañero de fórmula como heredero y el tranqueño se ve como su sucesor. Así van a tener que convivir institucional y políticamente dos años y medio más. Situación inédita. Ante la conducta de Jaldo, Manzur atinó a decir que no piensa en candidaturas para el 2023, que priorizará la gestión y que pensará en las elecciones intermedias. Sin embargo, no debería prepararse para los comicios que vienen sólo para lo que supone -responder con votos al poder central sin resignar bancas-, sino por lo que está haciendo el vicegobernador: armándose y preparándose como candidato, pero no para el 2023, como dejó traslucir ayer, sino para la elección nacional próxima. Ser candidato a diputado o a senador, también sería una forma de disputar la conducción del peronismo.

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