AHORRO. El Stripper G-FAS consume hasta un 50% menos de combustible.

Las empresas G-FAS (sigla que deriva de Green Footprint Ag Solutions) y Adecoagro desarrollaron un novedoso cabezal de cosecha con rotor desgranador construido con fibra de carbono. Se trata del “Stripper G-FAS”, que aparece como novedad a nivel mundial y promete revolucionar la cosecha de granos finos como arroz, trigo, cebada, centeno, canola, mijo y semillas forrajeras. Se trata de un desarrollo argentino.
Mediante una conferencia de prensa vía Zoom, gestionada por el Pool de Periodistas -que nuclea a comunicadores agropecuarios de distintas regiones productivas argentinas-, LA GACETA Rural participó del encuentro virtual que permitió conocer los aspectos técnicos y las prestaciones a campo del novedoso desarrollo nacional.
Varias de las bondades del nuevo stripper ultraliviano están sustentadas en su estructura de fibra de carbono, que es cinco veces más resistente que el acero, pero más liviana que el aluminio. Durante los últimos años la fibra de carbono viene aportando innovaciones para diferentes sectores de la industria; por ejemplo, en la creciente utilización en el rubro automotriz.
Respecto de su participación en el agro, la Argentina se ha transformado en pionera ya que al recientemente patentado Stripper G-FAS lo antecedió el botalón para pulverizadoras, también desarrollado por los fundadores de la empresa G-FAS, siendo los dos únicos implementos del planeta destinados al sector agropecuario que están construidos con fibra de carbono. El Stripper, de 30 pies de ancho de labor, es lanzado después de cuatro años de investigación y desarrollo.
Entre las múltiples ventajas que ofrece este cabezal se encuentra la reducción del consumo de combustible (de un 35% a un 50%), la posibilidad de trabajar a alta velocidad (promedio de 10 km/h), duplicando la capacidad de recolección de la cosechadora, que permite trabajar con mayor humedad -lo que determina más días y más horas por día de cosecha- y que ofrece un muy buen tratamiento del grano que deriva en la reducción del quebrado.
Beneficios económicos
La presidenta de G-FAS, Ana Fernández Mouján, remarcó otros beneficios económicos que produce el empleo de este nuevo desarrollo, como la menor cantidad de cuerpos extraños en el material cosechado, un muy bajo nivel de pérdidas por el cabezal y por la cola de la cosechadora, el menor desgaste de la cosechadora -que deriva en un menor costo de reparaciones-, un escaso y sencillo mantenimiento debido a que es muy fácil la sustitución de piezas de sacrifico (peines).
“Los peines duran más debido a que son de acero inoxidable y a que el cabezal ofrece un ‘stripping’ más limpio a raíz del menor ingreso de otros materiales que no son granos, como porciones de hojas y tallos”, añadió.
Respecto de los beneficios agronómicos y ambientales, el comunicador agropecuario y miembro de G-FAS Héctor Huergo destacó que el menor peso del cabezal produce una menor compactación (“la mitad que un Draper para el mismo ancho de labor”) y que ofrece un rastrojo más fácil de manejar al quedar la planta en pie.







