El día que desconocidos se robaron un sueño - LA GACETA Tucumán

El día que desconocidos se robaron un sueño

La Policía recuperó las herramientas que utilizaba un joven empresario fallecido para abrir el camino Colalao-San Pedro.

06 May 2021 Por Gustavo Rodríguez
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CON LOS ELEMENTOS RECUPERADOS. La máquina y la casilla de Terán Nougués fueron encontradas en un proyecto inmobiliario de Tafí del Valle.

“Ese era su sueño, quedó trunco por su muerte, pero después sufrió otro golpe”, aseguró Alejandra Tale, la viuda de Tomás Terán Nougués, el joven que construía por propia voluntad el camino para unir Colalao del Valle con San Pedro. Pero además de su fallecimiento, se produjo otra insólita situación: desconocidos le robaron la maquinaria y una casilla que ya fueron recuperadas por la Policía.

El joven empresario de 40 años falleció el 9 de agosto de 2020 al desbarrancarse la camioneta en la que se trasladaba. El accidente se registró camino a Lara, a unos 25 kilómetros de Amaicha del Valle. Encontraron su cuerpo tres días después de haber salido de su casa, de Yerba Buena, en medio de los paisajes que lo habían enamorado perdidamente y en los que había decidido apostar. Encabezaba un proyecto de fabricación de ladrillos ecológicos con el que edificaría cabañas. Sus familiares indicaron además que ya tenía proyectado instalarse en Tafí del Valle.

IN MEMORIAM. Tomás Terán Nougués apostaba por los valles.

A las horas de conocerse su muerte, sus allegados enviaron un video a LA GACETA para que todos los tucumanos supieran quién era ese “loco” aventurero. “Estoy desarrollando un gran sueño particular que viene del amor. Quiero hacer la ruta 352 que va desde San Pedro hasta Colalao del Valle”, adelantaba en esas imágenes que luego fueron viralizadas. “Es un camino que la provincia no puede ni mantener y todos sabemos la situación que atraviesa el país”, añadió.

“Propongo que me den una mano, con una cosa simple: con las ganas de hacer entre todos, que nos sirva para todos. Vengo a divertirme… Estamos de paso… Tenemos que entender eso…”, fueron sus últimas palabras antes de emocionarse hasta no poder hablar.

La pesquisa

Terán Nougués se tomó muy en serio su sueño. Había llevado una excavadora de la empresa familiar para comenzar a abrir la ruta. También instaló una casilla que tenía todas las comodidades para vivir. Contaba con una cisterna para almacenar agua -el bien más preciado en el lugar- y un grupo electrógeno propio para abastecerse de energía. Con su muerte, esos bienes quedaron estacionados en una zona cercana a Colalao del Valle.

“Me enteré de que a principios de marzo desconocidos habían robado la máquina y la casilla. Hace una semana hice la denuncia correspondiente y logré que la Policía las encontrara en Tafí del Valle. Están en la puerta de la comisaría de El Mollar. Espero que me las devuelvan pronto”, explicó Tale en una entrevista con LA GACETA.

Personal de la Brigada de Investigaciones Oeste, al mando de los comisarios Julio Concha, Pedro Gómez y Jorge Dib, investigó el caso. En base a los testimonios recogidos, establecieron quién era la persona que podría haber sustraído la máquina y que la casilla estaría siendo alquilada para realizar tareas en Tafí del Valle.

Con la autorización del fiscal Mariano Fernández fueron a realizar una inspección en el lugar. Confirmaron la versión y la persona que tenía esos bienes en su poder explicó que las había alquilado por unos días. Para no tener problemas con la Justicia, decidió entregar todo. Sólo faltaban las cisternas y el grupo electrógeno.

Según confiaron fuentes judiciales, los responsables de un emprendimiento urbanístico de Tafí del Valle utilizaban la máquina para colocar las columnas en el terreno, ubicado cerca del ingreso de la villa. También habría explicado que se pagaban unos $10.000 por día de alquiler.

El encargado del proyecto, cuyo nombre no trascendió, explicó que había acudido a varias empresas para arrendar una máquina de esas características sin conseguirla. Un día se presentó un hombre para decirle que conocía a un hombre que brindaba ese servicio en Hualinchay. Se dirigió hacia esa localidad y cerró la operación.

“Esta causa recién se está abriendo. Estamos tratando de determinar cómo llegaron esos elementos. Todo parece indicar que el tenedor no sabía que la máquina y la casilla que alquilaban no era propiedad del arrendatario. Ahora vamos a ir tras los pasos de la persona que las habría alquilado”, destacó Fernández a LA GACETA.

Los investigadores creen que el empresario que las alquiló no es de los valles, sino de la capital y que viaja a esa zona en búsqueda de nuevas alternativas.

Dolor

“Esta situación nos golpeó muchísimo. Los dos teníamos ese sueño de abrir el camino. Con su muerte, no lo puedo negar, se hizo más difícil conseguirlo porque no es lo mismo hacerlo sola. Además todo ingresó a un juicio de sucesión y está todo parado”, señaló la viuda del empresario fallecido.

Pero el golpe de haberse enterado que habían desaparecido las herramientas fue mucho más fuerte. “Por suerte se las pudo recuperar y ahora estamos haciendo todos los trámites para su restitución. El proyecto, por ahora quedó paralizado, pero espero que todo se solucione rápido para poder comenzar a buscar la manera de concretarlo”, concluyó.

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