PROTESTA. Familiares y allegados de la víctima se concentraron frente a la comisaría de Aguilares.

“El caso de Vicky Nieva es una cruda realidad de lo que les pasa a las chicas trans en nuestra provincia. Nadie las escucha y lo que es peor, nadie las protege”, explicó Laura Moreyra, una de las referentes más importantes de este colectivo.
Laura es hermana de Cinthia Moreyra, la joven trans que fue asesinada en 2018. Ella comenzó a recorrer las calles y los tribunales en busca de Justicia. Por su lucha, travestis y trans la eligieron para que sea su voz en medio de tanto abandono. “Hay historias muy fuertes. Situaciones que muchas veces me hacen llorar porque no puedo creer lo que padecen estas chicas”, acotó.
Durante la entrevista con LA GACETA, la joven repitió tres veces las mismas palabras: “nadie quiere escuchar lo que tienen para decir”. Y contó una historia estremecedora. “En San Cayetano vive una chica que no es aceptada por su familia. Sus hermanos, que tienen severos problemas de adicción, la viven golpeando y uno de ellos pretendió violarla. En la seccional 4ª nunca le quisieron tomar una denuncia. La única vez que lo hicieron fue cuando se paró en la calle y, a los gritos, comenzó a decir que los denunciaría a todos si es que no la atendían”, relató.
Moreyra tampoco puede olvidarse del triste fin que tuvo Lourdes Reinoso en enero de 2018. Esta joven trans vivía un infierno porque era víctima de violencia de género. Como nadie la escuchó, decidió refugiarse en la casa de Francisca Palacio, la tía abuela que la había criado en su casa de Río Nio. Sin embargo, su ex pareja Julio Tomás Palladini salió de su casa de Villa 9 de Julio y se trasladó en bicicleta hasta esa localidad para buscarla y mató a ambas. En diciembre, el tribunal integrado por Wendy Kassar, Emilio Páez de la Torre y María Fernanda Bahler, firmaron un juicio abreviado en el que acusado fue condenado a prisión perpetua. Fue la primera vez que la Justicia provincial dictó una pena de femicidio por el crimen de una mujer trans.
“Las chicas tienen numerosos problemas a la hora de realizar las denuncias por violencia de género. No sólo las que son agredidas por las parejas, sino las que ejercen la prostitución que son golpeadas. Nadie las escucha cuando van a realizar la denuncia”, apuntó Moreyra. “Pero hay otra cuestión más grave: muchas de ellas son discriminadas hasta por sus propias familias. ¿Sabe lo que uno siente que cuando salen a trabajar te digan: ‘Laura’ si me pasa algo pedí vos por mí porque mis parientes no lo harán?”, concluyó.
Camino por recorrer
“Estamos perfectamente al tanto de la versión de que no quisieron tomarle la denuncia y vamos a indagar sobre esa situación”, explicó Carlos Garmendia, representante legal de la familia de Vicky Nieva que asumió el rol de querellante en la causa del femicidio. El profesional reconoció que está recibiendo la misma información y espera volcarla en la causa con testimonios. “La población trans de Tucumán sigue siendo la más discriminada en la sociedad. Eso se ve en las oficinas públicas, entre las que están las comisarías”, añadió. “Debo reconocer que se avanzó muchísimo en la Policía sobre esta cuestión, pero todavía hay efectivos que siguen cometiendo errores. Todavía queda camino por recorrer”, opinó. Sobre la cuestión de que no les reciben las denuncias de violencia de género, Garmendia explicó: “ese es un problema general y no sólo de las mujeres trans”.







