
Contundente y lapidaria la entrevista de este diario al médico pediatra Carlos Kambourian, ex director del Hospital Garrahan, del 25/04. Sin vueltas, y como buen médico, acostumbrado a poner la verdad sobre la mesa por más dolorosa que sea (exactamente lo contrario de lo que hacen nuestros dirigentes políticos), critica sin piedad la gestión sanitaria del presidente Fernández. Coincidiendo plenamente en un todo con su autorizada visión sobre la cuestión, nos preguntamos si había algún tipo de voz como la suya en el comité de expertos que asesoraban a la Presidencia. Vistos los desastrosos resultados obtenidos hasta ahora, estamos seguros de que no. El sombrío futuro que nos preanuncia puede ser angustiante, pero nunca incoherente con nuestra dura realidad. Quizás esta trágica pandemia nos muestra exactamente el lugar que ocupamos en el actual contexto mundial: el podio de todas las decisiones erráticas nos pertenece, y obviamente el de los peores resultados también. La ley de Murphy (“si algo puede salir mal, inexorablemente saldrá mal”), se cumple a rajatabla con esta mediocre dirigencia. Sin vacunas, sin dinero, sin estructura sanitaria, sin empleos, sin inversiones, comprobamos que lo que mal comienza solamente puede terminar mal. Pero estas no son las consecuencias únicamente del desmanejo actual. Para ser objetivos debemos decir que son el resultado de décadas de políticas desacertadas, de un país sin brújula y sin proyectos serios de gobierno. Cuando antes se sostenía que íbamos a contramano del mundo hoy podemos afirmar que somos el furgón de cola de la formación, desenganchados y abandonados en una vía muerta. Ayudaría quizás a entender el presente (y también el futuro) observar cómo este gobierno desanduvo todo lo encaminado por el gobierno anterior. Y no hay ninguna duda de que si cambia el gobierno en 2023, desandará todo lo desandado por las actuales autoridades. La leyenda del castigo de Sísifo empujando la piedra hacia la cima una y otra vez, explicaría cabalmente este perpetuo recomenzar. Pero bueno, como dice una frase muy utilizada en estos tiempos: “es lo que hay…”
Ricardo A. Rearte
Pasaje Díaz Vélez 66
Monteros







