¿Ya estás vacunado? ¿Cuál vacuna te tocó a vos? ¿Podremos vernos sin barbijo, y sin tantas preocupaciones? Para quienes ya recibieron el pinchazo, es un tema de conversación frecuente. Comparan marcas y efectos secundarios. Sienten alivio y orgullo. Además, la inmunización -muy limitada por ahora- tiene una fuerte repercusión social. De ahí que muchas personas publiquen selfies mientras los están vacunando y organicen encuentros con amigos o familiares que ya tienen esta protección. También están los solteros que después de un año sin mucha suerte en el amor no tardaron en subir a los perfiles de citas que ya están inoculados.
Las empresas de aplicaciones para citas confirmaron que la vacunación se ha vuelto un tema de moda en sus plataformas. En Tinder, por ejemplo, las menciones de las vacunas en las biografías de sus usuarios aumentaron considerablemente.
Lo cierto es que a medida que la vacunación avanza muchas personas también se preguntan en qué pueden cambiar sus vidas luego de recibir las inmunizaciones, admite el médico infectólogo del hospital Padilla, Juan Manuel Núñez. Incluso en algunos países comenzaron a adoptar pasaportes para quienes ya fueron vacunados. En Israel, uno de los pioneros, emplean una aplicación que se puede presentar para ingresar a restaurantes, hoteles, gimnasios y teatros.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos ya hicieron una guía de recomendaciones para personas que recibieron las vacunas (dos dosis en los casos que son de más de una aplicación). Algunos consejos son: pueden estar en espacios interiores sin tapabocas ni distanciamiento social si todos los participantes del encuentro ya recibieron la vacuna. (Vale aclarar que los consejos son para Estados Unidos, donde hay unas 100 millones de personas vacunadas con al menos una dosis contra el coronavirus).
“Muchos gobiernos han comenzado a publicar sus recomendaciones de lo que pueden o no hacer aquellas personas que han sido vacunadas. Yo creo que puede haber algunas flexibilizaciones en estos casos, pero siempre depende del contexto. La cosa es distinta en otros países que tienen alta tasas de inmunizaciones (un 60% de la población). También las instrucciones dependen de los distintos escenarios: cantidad de contagios, de mortalidad y aparición de nuevas variantes de coronavirus, por ejemplo”, explicó Núñez.
El especialista cree que hay que apelar muchas veces al sentido común: “en Tucumán el riesgo es alto todavía y es bajo el porcentaje de población vacunada”.
Más adelante, quizás, podrían tener alguna flexibilización los vacunados que se encuentren con otras personas ya inmunizadas. Una reunión con un pequeño grupo de personas vacunadas, según la Universidad de Harvard, es considerada de bajo riesgo, ya sea en espacios abiertos o cerrados, y no es necesario el uso de barbijos.
Los riesgos
No obstante, las flexibilizaciones para los vacunados tienen otros peligros. Por un lado, que una mayor libertad a personas inoculadas pueda llevar a discriminar a los que no han podido inmunizarse. Además, puede darse un relajamiento en la comunidad y esto no es nada bueno, señala el infectólogo. Porque las vacunas son eficaces para prevenir la infección por coronavirus en algunos casos y, en otros, para prevenir las formas graves y disminuir la mortalidad. Los vacunados si pueden contagiarse y por lo tanto contagiar a otros.
Los especialistas sostienen que quienes fueron inmunizados no pueden considerar que les abrieron la puerta para hacer lo que quieran; igualmente deben continuar con todos los cuidados (uso del barbijo, el distanciamiento). “Pueden tener el virus y pueden transmitirlo a otros, aún sin tener síntomas”, apunta la bioquímica Susana López de Caillou.
Para la especialista, lo más arriesgado de dar una especie de “vía libre” a quienes se vacunaron es que aún no se sabe cuánto duran los anticuerpos de las dosis. “Lo que sí sabemos, además, es que los anticuerpos duran poco”, explicó la experta. “Yo ya estoy vacunada y ni siquiera he vuelto a ver a mis nietos. No es momento para flexibilizar los cuidados”, opina.
¿Un plus para una cita?
El coronavirus ha venido a tirarnos abajo todas las estanterías. Y durante bastante tiempo seguirá repercutiendo en las relaciones sociales, señala el psicoanalista Gabriel Artaza Saade.
De alguna forma, según el profesional, el coronavirus se presenta en las relaciones amorosas como una actualización del miedo al contagio. Antes era el VIH; ahora es covid (salvando las diferencias). En el contexto actual, no es raro que antes de acordar una cita las personas se fijen si van a ver a alguien que usa o no barbijo, si concurre o no a fiestas clandestinas, si está vacunada, por ejemplo.
Artaza Saade, coautor del libro “El deseo en cuarentena”, explica: “el uso de las redes sociales para conocer gente parte de la misma lógica de compra y venta de objetos por internet. Se buscan cualidades que generalmente se exhiben en la descripción de los perfiles; lo que se exhibe es lo que la época determina. Y en este contexto de pandemia se suma una nueva cualidad a ofrecer en la vidriera: estar vacunado o no. Es como comprar una heladera en internet y elegirla porque es “no frost”, que en este caso sería sin el virus o inmunizado del mismo. Con lo cual de fondo está presente la fantasía del contagio: tener sexo con el otro implica un riesgo y es que me puedo contagiar”, explica el psicólogo, que también es coautor del libro “Estúpido y sensual amor”.
Aplicaciones como Tinder, OkCupid y Bumble informaron que las palabras “vacuna” y “vacunado” han crecido notablemente entre los perfiles de sus usuarios. A Valeria Schapira, escritora y “experta en vínculos” en el portal de citas Match.com, no le resulta demasiado amigable que una persona ponga en su perfil que está vacunada, creyendo que eso es un plus para el amor, o que lo hace más apto para conseguir un encuentro con alguien. Lo que sí cree es que, cuando se conoce una persona, hoy entra en juego si se cuida o no para evitar contagios. “Eso en elcontexto actual habla mucho de alguien, de su responsabilidad social, de cuanto registro tiene del otro. Sí es un plus en las citas y que se cuela a la hora de iniciar una nueva relación”, asegura.








