
Es momento de tomar conciencia. Más que nunca. La situación que está atravesando el país es la más complicada desde que se inició la pandemia, en marzo del año pasado. Así lo dijo la ministra de Salud Carla Vizzotti, quien advirtió sobre “un aumento exponencial de casos que pone en riesgo el sistema de salud”. Lo mismo repiten a diario las autoridades provinciales. Entonces, la responsabilidad individual debe primar. Ya no sólo para no contagiarnos, sino para no contagiar a otros.
Se ha leído y escuchado en las últimas semanas, cuando la curva de casos comenzó a subir, acerca de los cuidados que debemos tener. Y no son políticos los que hablan, sino especialistas que dan los mismos consejos que escuchamos desde hace más de un año pero que en muchos casos aún no son atendidos. Piden cosas simples: distanciamiento social, correcta utilización del barbijo, ventilación de ambientes, profunda limpieza de manos, desinfección de superficies. Nada raro, nada muy difícil de cumplir. Pero evidentemente algo está fallando como sociedad ya que poco de eso se cumple a la vista del aumento de casos.
Hemos observado la última semana una pelea política intestina entre el Gobierno nacional y el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la presencialidad en las escuelas. Y no se trata ya de determinar cuál de los dos tiene razón. Al final será la Corte Suprema la que resuelva ese problema. La cuestión pasa por advertir que estos enfrentamiento se dan en medio de una pandemia mundial, por la cual en Argentina mueren cientos de personas por día y que nos debería encontrar más unidos que nunca para enfrentar a un enemigo invisible que, a la luz de las vacunas sabe que será derrotado, pero que está dispuesto a seguir golpeando hasta el último round.
“Necesitamos priorizar la salud por sobre la política”, dijo Vizzotti. Lo vivimos en Tucumán con el enfrentamiento entre el gobernador Juan Manzur y el vicegobernador Osvaldo Jaldo, cuando los mismos especialistas sanitarios debieron llamar a la cordura advirtiendo que no era un momento de divisiones. ¿Qué ejemplo puede tener la ciudadanía si sus principales líderes se pelean cuando está en juego la vida de los ciudadanos? Vizzotti también explicó el porqué de las restricciones impulsadas por el presidente: “necesitamos disminuir la circulación de personas. No se busca desaparecer el virus sino disminuir los contagios”. Y nuevamente llamó a la responsabilidad de todos para lograr que la curva se amesete y comience a descender.
Creemos que es el momento en que las autoridades más deben educar con el ejemplo. En Tucumán la situación aún se puede controlar, pero si seguimos a este paso con el número de contagios, en dos semanas la situación será gravísima. El Ministerio de Salud de la Nación informó que 16 de los 17 departamentos de Tucumán integran la categoría de “riesgo epidemiológico alto” en el país. Los mismos expertos afirman que sobre todo la falta de recursos humanos atentará contra el sistema de salud, que puede llegar a eclosionar como en otras partes del mundo, donde las imágenes que nos devuelven las pantallas son dramáticas. Mientras los funcionarios se plantean la posibilidad de volver a abrir los hospitales modulares para atender los casos más críticos, los ciudadanos deberían acompañar las medidas sobre todo en lo que hace a evitar aglomeraciones y al cuidado personal. Todos coinciden en que eso debería ser suficiente para mantener al virus a raya y no seguir lamentando muertes de quienes más queremos.







