CONSECUENCIAS. Huracanes e inundaciones con algunas de las catástrofes que empeora el cambio climático.

WASHINGTON, Estados Unidos.- Los líderes políticos de 40 países iniciaron ayer las deliberaciones de dos días en la cumbre mundial sobre el clima organizada por el presidente Joe Biden. En conferencia virtual, intercambiaron pedidos, anuncios, proyectos y hasta amenazas.
Biden anunció el objetivo de que su país recorte emisiones entre un 50% y un 52% respecto de los niveles de 2005. A la cumbre asisten también los grandes emisores China, India y Rusia.
Se espera que el objetivo de Estados Unidos de reducir a la mitad las emisiones de gases para 2030 incite a otros grandes países a plantearse metas más ambiciosas para combatir el calentamiento global.
La representación de la Unión Europea, en tanto, lleva una amenaza a los países que no se comprometan en la lucha contra la crisis climática. Incluidos China y el propio Estados Unidos.
Bruselas presenta en la cumbre su propuesta de aplicar un arancel extraordinario a productos que entren en el mercado europeo desde países con normas climáticas más débiles que las europeas. El objetivo de este impuesto sería el de fomentar que otras naciones tomen esas medidas, pero sobre todo, se intentará así proteger a las industrias europeas de competidores con menos obligaciones.
Estados Unidos, segundo emisor mundial después de China, busca con Biden recuperar el liderazgo internacional en la lucha contra el calentamiento global después de que el ex presidente Donald Trump retiró al país de los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones.
“Esta es la década en la que debemos tomar decisiones que eviten las peores consecuencias de la crisis climática”, dijo el demócrata Biden en la Casa Blanca.
El primer ministro británico, Boris Johnson, calificó el nuevo objetivo de Estados Unidos de un “cambio de paradigma” en la lucha contra el cambio climático.
El primer ministro Yoshihide Suga, que visitó a Biden en la Casa Blanca este mes, elevó la meta de Japón para la reducción de emisiones al 46% para 2030 (era del 26%). Grupos ecologistas pedían un compromiso de al menos el 50%, mientras que el sector empresarial de Japón defiende políticas que favorecen el carbón.
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, elevó el objetivo de su país a una reducción del 40% al 45% para 2030, respecto de los niveles de 2005. El compromiso anterior era del 30%.
El presidente chino, Xi Jinping, no anunció un nuevo objetivo de emisiones. China espera que sus emisiones de carbono alcancen su punto máximo antes de 2030 y que el país logre emisiones netas cero en 2060. El país, líder en tecnología para energías renovables, como los paneles solares, sigue dependiendo en gran medida del carbón para su generación de electricidad.
El presidente ruso, Vladimir Putin, propuso dar trato preferente a las inversiones extranjeras en proyectos de energía limpia, pero también hizo referencia a que Estados Unidos es históricamente el país que más gases de efecto invernadero emite. “Las condiciones que facilitaron el calentamiento global y los problemas asociados se remontan a mucho tiempo atrás”, dijo Putin.
Las medidas anunciadas por Biden para favorecer “energías limpias” deben ser aprobadas por el Congreso. El Instituto Americano del Petróleo, principal grupo de presión del sector del petróleo y el gas en Estados Unidos, acogió con cautela la noticia.
Biden se centró en restaurar el liderazgo de Estados Unidos alrededor de la cuestión del calentamiento global durante su campaña y en los primeros días de su presidencia después de que el republicano Trump, un escéptico del cambio climático, retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el calentamiento global. (Reuters )







