Cartas de lectores IV: educación en pandemia

22 Abril 2021

El sistema educativo tiene un motor capaz de sortear las más profundas tempestades, desde guerras hasta pandemias. Sigue en pie, se regenera y plantea nuevos desafíos día a día. Debemos superar la dicotomía presencial/virtual para pensar desde un paradigma dual, en el cual cada institución propone diversas herramientas y espacios para que el aprendizaje y el conocimiento se lleven a cabo. Hoy en la provincia existen cientos de experiencias que no son visibles a aquellos ojos que solo buscan horadar, mucho menos para los que buscan desinformar o tergiversar hechos en busca de su propio beneficio. ¿Sabrán de los proyectos solidarios de jóvenes en escuela rurales, de encuentros virtuales de cientos de estudiantes con escritores y poetas tucumanos para indagar y aprender sobre su obra o adolescentes debatiendo temáticas que los interpelan en el marco de programas ministeriales como Parlamento Juvenil? Cuando se sostiene que la educación no se detiene se plantea una verdad porque su potencia intrínseca genera una dinámica imparable y multiplicadora en miles de experiencias. Desde lo material siempre va a parecer que no alcanza, pero no podemos negar que hay un Estado presente que destina recursos económicos para garantizar un presupuesto que contemple desde sueldos hasta partidas para el mantenimiento de las instituciones. Nos puede parecer exiguo siempre, porque aspiramos a que lo público cuente cada vez con más recursos, pero de ninguna manera se puede sostener que hay una política de desfinanciamiento. Pero todos sabemos que cuando se arregla una puerta o se compra una bomba de agua, y a las semanas sufren hechos vandálicos, se adquiere una nueva y se arregla lo destruido, y así se repite el ciclo indefinidamente, parecería que imitamos a Sísifo y su pesada piedra. Entonces, como comunidad también veamos en las escuelas el punto neurálgico de cada barrio en el cual se desarrolla el hecho más central de todos, la educación. Deben ser templos laicos, cuidados por todo el barrio. Ese sentimiento de pertenencia comunidad/escuela tiene que ser un objetivo compartido por todos.

Pablo Guillermo Sosa

pablogsosa83@gmail.com

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