
Antes de la pandemia, Tucumán se consolidó como uno de los principales destinos del turismo de congresos y convenciones en la región. Tras un año de parálisis, el Comité Operativo de Emergencias (COE) autorizó su funcionamiento a fines de marzo. Sin embargo, las expectativas se mantienen en reserva ante el recrudecimiento de la crisis epidemiológica.
“El turismo corporativo y de negocios va a caer en un porcentaje importante cuando termine la pandemia. Los encuentros virtuales llegaron para quedarse. Hoy hasta se vende por internet y eso no va a dar marcha atrás”, analizó el empresario Virgilio Raiden, titular de la Fundación del Tucumán. “En el turismo de negocios estiman que sólo el 30 o 40% de las reuniones sobrevivirán en la presencialidad. El sector va a sufrir una gran caída; los hoteles deben repensarse y eventualmente reciclarse”, sugirió.
En 2019, se organizaron 1.045 eventos del tipo en Tucumán, un hecho que significó la llegada de casi 60.000 visitantes a la provincia. Sólo Buenos Aires y Córdoba tuvieron cifras superiores en la Argentina.







