Femicidio de Giselle Barrionuevo: la condena genera un debate - LA GACETA Tucumán

Femicidio de Giselle Barrionuevo: la condena genera un debate

A Teresita Raso le impusieron una pena de 10 años, pero aseguran que fue excesiva. Hasta la querella no estuvo conforme con la sentencia.

18 Abr 2021 Por Gustavo Rodríguez
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EL ANTES Y EL DESPUÉS. Teresita Raso días antes de ser detenida cuando era adicta y sufría castigos físicos y cuando declaró en el juicio.

Teresita Raso lloró varias horas después de que un tribunal la condenara por haber tenido alguna participación en el femicidio de Giselle Barrionuevo Núñez. Los jueces le impusieron una pena de 10 años, pese a que la misma familia entendió que ella no había tenido nada que ver con el crimen, pero sí que había encubierto al autor, Luis Cristian “Pony” Danum, sentenciado a prisión perpetua por el hecho. A cinco días de que se lo dictara, el fallo sigue generando polémicas entre las partes y en Monteros, ciudad que quedó conmocionada por el caso y por su posterior resolución.

La vulnerabilidad unió a Giselle (17 años) y a “Tere” (24). Las dos tenían severos problemas de adicción. La víctima le presentó a su amiga a “Pony” un día en el que caminaban buscando drogas. “Íbamos a su casa a consumir y desde allí comenzó a pegarme para que no me fuera. Me quedé porque él me daba un techo, comida y cocaína”, declaró Raso. Los testigos que pasaron por la audiencia ratificaron sus dichos. “El tribunal, lamentablemente, no tuvo en cuenta su historia de vida y el sometimiento que sufrió. ‘Pony’ mató a Giselle, pero podría haber sido ella”, sostuvo la defensora de la joven Raquel Ferreyra Asis.

Raso nació un 5 de diciembre de 1996. Cuando tenía 14 años, murió su padre. Ese fallecimiento agravó los problemas familiares de los Raso. Su madre, docente con problemas de adicción al alcohol y a las drogas y depresiva, vendió lo poco que tenía y la dejó en la calle junto a sus hermanos. “Tere” no supo más de ella hasta su muerte, cuatro años después.

Ella, siendo una niña, se fue a vivir con un hombre al que prefirió no identificarlo. A los 20 comenzó a consumir. Primero fueron unos porros, después unos toques de cocaína, hasta que fue atrapada por la garra del crack, que no es otra cosa más que un pequeño cristal de cocaína que se fuma. “A los 21 conocí a ‘Pony’ y me quedé a su lado porque sabía que vendía y tenía mucha droga. Me daba y a veces le robaba”, dijo.

Esclavas

“Ella y otras chicas fueron sus esclavas. Él le daba droga a las jóvenes para mantenerlas cautivas y tener relaciones sexuales. Por eso lo consideré que era un chacal”, dijo Ferreyra Asís. En el juicio se confirmó que la pareja de Danum era “Tere”, pero el condenado tenía relaciones paralelas con Giselle, con M.P.V, y con la joven que se encontraba en tratamiento de rehabilitación a las adicciones a la que invitó a un hotel alojamiento a cambio de unas dosis.

“Danum siempre me pegó. Me tiraba en la cama y me aplicaba todo tipo de golpes. Además, nos encerraba cuando nos queríamos y nos tiraba un tacho para que hiciéramos nuestras necesidades. Pienso que él fue porque cuando me pegaba, me apretaba el cuello para que no gritara”, indicó Raso durante una audiencia. Giselle, según el resultado de la autopsia, murió ahorcada.

Dos de las cuatros chicas, que reconocieron ser adictas, confesaron que se presentaban en la casa del imputado a drogarse y a limpiarle la casa y a cuidar el hijo de “Pony”. Las dos comentaron que lo hacían a cambio de dosis. Una de ellas, incluso, reconoció que seguía consumiendo y que a la droga la compraba en Monteros.

El caso

Giselle salió de su casa el viernes 9 de marzo. El sábado 10 fue hasta la vivienda de “Pony” a empeñar un dispositivo electrónico a cambio de droga. Los testimonios fueron contundentes: nunca ingresó a la vivienda del condenado, sino que lo esperó en la puerta. Nunca más se supo de ella hasta días después de que se encontrara su cuerpo en un paraje de Soldado Maldonado. El fiscal Jorge Carrasco consideró que Danum y Raso la habían matado y acusó a ambos de homicidio agravado por alevosía.

CONDENADO. Luis “Pony” Danum.

En el juicio, la fiscala de cámara Marta Jerez pidió que a él sea condenado a prisión perpetua por la misma imputación que había llegado al juicio, mientras que solicitó una pena de 15 a Raso, por considerar que había tenido alguna participación en el crimen, pero tuvo en cuenta la situación que había vivido al lado de “Pony”.

El representante de la querella Benjamín Núñez Arévalo planteó que Danum había matado a Giselle, pidió que también se tuviera en cuenta la violencia de género y pidió que se lo condenara a prisión perpetua. Para el profesional “Tere” no había tenido nada que ver en el homicidio, sí podría haberlo encubierto, por lo que solicitó una pena de tres años. “Este es un tema que habíamos hablado con la familia. No había elementos para condenar a Raso por el crimen. Ellos querían que se supiera la verdad, no acusar por acusar. Entendí que el encubrimiento se dio con perspectiva de género lo que disminuye su reproche penal”, comentó el profesional.

Ferreyra Asis se respaldó de los dichos del querellante y trató a Danum de “chacal”. “Le daba drogas a las jóvenes para tener relaciones con ella”, indicó. “Y si hubiera encubierto, lo hizo por el terror que le tenía a ‘Pony’ que la tenía esclavizada”, agregó. Si a Raso la condenaban a tres años, salía en libertad a los pocos días, ya que ese es el tiempo que lleva detenida.

Daniel Medina, defensor del imputado, entendió que no había pruebas en su contra, que de “Pony” se había creado un monstruo en el juicio, pero que en realidad era un hombre trabajador. Por ese motivo solicitó su absolución.

El final

El tribunal integrado por Wendy Kassar, María Fernanda Bähler y Emilio Páez de la Torre, por unanimidad, condenaron a prisión perpetua a Danun y a 10 años a Raso. También ordenaron que se remitieran todos los detalles de la audiencia a la Justicia Federal para que considerara si era oportuno iniciar una pesquisa por la venta de drogas en Monteros.

QUERELLA. Benjamín Núñez Arévalo.

La familia de Giselle se retiró conforme por dos motivos: el culpable de la muerte de la adolescente recibió una dura condena y porque se ordenó iniciar una pesquisa en contra de los transas de su ciudad. Sí lamentaron la pena que recibió “Tere”, a la que consideraron excesiva. (Ver aparte).

Una lágrima recorrió el rostro de Danum cuando escuchó el fallo en su contra. Su madre, la misma que fue denunciada de haber ingresado a la cárcel de mujeres usando otra identidad para presionar a Raso, fue la única familiar que lo acompañó a lo largo de la audiencia, pero prefirió no hacer declaraciones. Su defensor anunció que apelará el fallo.

“Tere” volvió llorando al penal de Banda del Río Salí. Pero su estado de ánimo cambió después de hablar con su defensora. “Ella está tranquila porque sabe que el fallo puede ser revertido. Se trató de una sentencia sin perspectiva de género. Los operadores judiciales no tuvieron en cuenta el padecimiento que tuvo. Por lo menos, con el juicio, tuvo un acercamiento con una hermana. Otra persona, que se conmovió con su situación, le dará un celular para que empiece a restablecer los vínculos con sus parientes”, concluyó Ferreyra Asis. El 27 de abril se conocerán los fundamentos de la sentencia y ahí comenzará a recorrerse otro camino para determinar si “Tere” quedará en libertad.

DEFENSORA. Raquel Ferreyra Asis.

La vida de la condenada:

- A los 14 años Teresita perdió a su padre. Su madre, con problemas de adicción, la dejó en la calle porque ella vendió sus pertenencias. Un hombre la llevó a vivir con él.

- A los 20 comenzó a consumir drogas. A los 21 se fue a vivir con “Pony” porque le daba techo, comida y drogas. A los cuatro meses fue detenida por el crimen de Giselle.

- En los tres años que está detenida, sin recibir tratamiento, dejó las drogas, retomó sus estudios y trabaja cocinando a las empleadas de la cárcel y a sus compañeras.

VÍCTIMA. Giselle Barrionuevo.

En favor y en contra
En Monteros se discute la sentencia del caso

El fallo del crimen de Giselle Barrionuevo Núñez fue el tema de conversación en los últimos días. “Es que fue un caso muy grave para nosotros. Dejó al descubierto lo que pasaba con las drogas en la ciudad. La pena a ‘Pony’ está bien, pero la de la otra chica no sé. Habría que ver”, sentenció Juan Carlos Ramírez. Enzo Villafañe agregó: “es evidente que (Luis) Danum era una persona perversa que hacía lo que quería con las mujeres. En esos tiempos él andaba mostrándose por las calles con chicas jóvenes y muy lindas. Después nos dimos cuenta que las atraía con las drogas”. “Creo totalmente en la inocencia de Teresita. Ella también fue víctima de ese ‘chacal’ como lo mencionaron en el juicio. Me parece que ya pagó demasiado estando en la cárcel todo este tiempo. La conozco desde chica y es incapaz de hacer algo así, por más que haya estado perdida por las drogas”, indicó Juana Medina. Ester Rodríguez, también se sumó al debate: “no porque no haya sido adicta hay que perdonarle todo. Si cometió un delito, debe pagarlo. Lo extraño es que no le hayan hecho caso a la familia de la víctima que habían pedido una condena más leve”. “No le creo ni una palabra. Ella algo tuvo que ver porque se escapó con él después del crimen. Pero lo más importante es que se decidió que se investigue el tráfico de drogas en Monteros. La porquería esa está haciendo estragos entre los jóvenes”, concluyo Hugo Rivadeneira.

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