Jair Bolsonaro.

Un cargamento de emergencia de sedantes necesarios para intubar a los pacientes gravemente enfermos de covid-19 llegó a Brasil procedente de China, mientras el gigante sudamericano se esfuerza por conseguir suministros debido a la grave escasez de medicamentos vitales.
En los últimos días, Río de Janeiro y Sao Paulo han dado la voz de alarma por la escasez de sedantes, y el Secretario de Salud de Sao Paulo dijo que la capacidad de la ciudad para atender a los pacientes gravemente enfermos está al borde del colapso.
El país se ha convertido en el epicentro de la pandemia, con más brasileños muriendo por el virus cada día que en cualquier otra parte del mundo.
El presidente Jair Bolsonaro se ha opuesto a las medidas de confinamiento y ha celebrado grandes eventos en los que habitualmente no lleva barbijo. Sólo recientemente ha reconocido que las vacunas son una posible solución.
El cargamento de 2,3 millones de medicamentos, donados por grandes empresas brasileñas como la minera Vale y la petrolera Petrobras, aterrizó en Sao Paulo antes de la medianoche del jueves para atender la situación crítica.
Brasil ha registrado un total de 365.444 muertes por coronavirus -sólo superado por Estados Unidos- y unos 13,75 millones de casos confirmados de covid-19. (Reuters)







