OTRA VEZ. Cómo hace meses, corre riesgo el debut de la Selección en Santiago.

Revuelo e incógnitas. Eso fue lo que generaron las declaraciones del presidente Alberto Fernández sobre la situación epidemiológica y su posición con respecto a la realización de la Copa América, torneo que tendrá comienzo en junio y que será disputado en Argentina y en Colombia.
“Yo no quiero frustrar el espectáculo de la Copa América, pero quiero que seamos muy sensatos, muy cuidadosos”, había asegurado el máximo mandatario en cadena nacional.
Por el lado de Conmebol, su presidente, Alejandro Domínguez, afirmó en diálogo con el programa Espn F12 que la Copa “no corre peligro, al menos de nuestra parte”. El dirigente había adelantado, la posibilidad de contar con una pequeña porción del público en las tribunas. “Somos respetuosos con la política sanitaria de los dos países, pero la intención que hemos conversado con el ministro (Matías) Lammens y también con el ministro (Ernesto) Lucena del deporte de Colombia, es que tengamos por lo menos 30% de los estadios con público“, agregó.
¿Y ahora? El torneo ya fue suspendido en 2020 por la covid-19 y al parecer, este año puede correr con la misma suerte. Más allá de la actuales advertencias, hace unos meses ya habían sido suspendidas las Eliminatorias Sudamericanas. Queda la sensación de que en los próximos días se conocerá una resolución.
Lo único certero es que Conmebol ya cuenta con 50.000 dosis de vacunas contra el coronavirus de Sinovac (China), las cuales serán entregadas a todas las delegaciones. El delantero Lionel Messi estuvo al tanto y devolvió el gesto con tres camisetas firmadas de Barcelona.







