Historia en el sur y preguntas para todos - LA GACETA Tucumán

Historia en el sur y preguntas para todos

12 Abr 2021 Por Camila Carceller

El objetivo de los inicios del deporte; ese que muchas veces cargamos con el peso de ser una gran base de apoyo para sacar a los chicos de la calle, de las drogas, de la delincuencia. En Santa Ana ese objetivo volvió a reflotarse y ocurrió tiempo después de que una disciplina como el rugby recibiese un extensivo rechazo, producto de la actitud de aquellos que la aprovecharon para desvirtuarla, aplicando sus dotes en campañas de agresión y discriminación. En el sur tucumano los aficionados demuestran que allí todo es distinto.

Con recursos propios, buena voluntad y un gran deseo, Nicolás Ponce decidió contagiar el deporte. La iniciativa lo llevó a transformar un espacio de siembra en una cancha; a plantar cañas y no para comer, sino para completar el campo. El rugby se fusiona; las canilleras no distinguen géneros. La cola de caballo tambaleante es lo único que diferencia a chicas de chicos. En la cancha todos tiran para el mismo lado.

La imagen desde el césped es digna de una película argenta. Como todo club que recién empieza, reciben donaciones y ayuda de quien quiera ser solidario. Tanto así, que hasta las vacas contribuyen cortando el pasto.

En un momento de crisis tan grande para los argentinos, en el que el horizonte intenta desaparecer y la cabeza no para de pensar cómo llegar a fin de mes, la actitud de Ponce es algo que motiva y, por lo pronto, descoloca. Extraña no por su móvil, sino por la luz en medio de tanta penumbra. Y no, no estoy exagerando; y sí, hay muchos héroes anónimos que generan acciones como estas y más grandes en la sociedad, pero creo que esto como mínimo nos interpela, o debería hacerlo. Cuánto contribuimos con impuestos; cuánto exigimos; cuántas explicaciones pedimos; cuánto nos molesta que no se hagan obras y cuánto hacemos para que eso no pase; cuántas veces nos preguntamos a dónde va nuestra plata. Ponce demuestra que el cambio está en uno y podemos contagiarlo sembrando estas actitudes, demostrando nuestro poder y recordándoles a quienes gobiernan por qué y para qué llegaron hasta ahí. Si con algunas cañas y una podadora pudieron formar un club que sueña con entrar a la liga, ¿qué podés hacer vos desde tu lugar?

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